martes, 19 de febrero de 2013


LLERA ………. SIEMPRE ES NOTICIA

                                          Escribe OTHON VILLARREAL GUZMAN

  EL POLLO ORTIZ

  Por ahí gente positiva ha venido comentando, favorablemente, la transformación que ha venido sufriendo el pueblo de mis mayores; un cambio rápido y objetivo que no se había visto en los últimos cuarenta años, pues por una u otra razón las obras que llegaron a realizar las pasadas administraciones en nada se comparan - por su tamaño, cantidad y calidad -  a las que actualmente viene efectuando la administración de Mario Alberto Ortiz Cano.

  Mire usted, traigo a cuento lo anterior porque como bien dice el dicho “ nunca falta un pelo en la sopa ”, y es el caso de algunas voces callejeras que siempre se quejan y protestan de todo, como hoy lo hacen contra las obras que se vienen realizando en la cabecera municipal sin ponerse a pensar que todas en su conjunto vendrán a darle al Ombligo de Tamaulipas un nuevo rostro que le permitirá compararse en su estructura urbana a otras ciudades de Tamaulipas.

  Desde luego que las quejas y protestas a las que me refiero, son dolosas, caprichosas e insignificantes por venir de una minoría que se enoja por las molestias de viabilidad que ocasionan y el polvo que levantan, pero deben entender que son riesgos que trae consigo el progreso y en vez de andarnos quejando de todo creo debemos apoyar al actual ayuntamiento por el trabajo que viene efectuando, pero también es una gran oportunidad para pensar en el mañana y prepararnos con tiempo a vivir los nuevos retos a los que habremos de enfrentarnos como ciudad moderna en la que se está transformando Llera.

  Hace más o menos diez años, si mal no recuerdo, escribíamos en este espacio que Llera se había estancado, pues oiga usted siendo la primera villa que fundara don José de Escandón y Helguera, los pueblos vecinos como Victoria, Xicotencatl, González, Mante y últimamente Ocampo nos habían rebasado económica, política, comercial y socialmente.

  La observación me llevó a efectuar un breve estudio sobre este retraso histórico, encontrando que la verdadera causa de este estancamiento estaba en nosotros mismos, pues nuestras divergencias políticas, sociales, personales y hasta familiares nos impidieron progresar y tomar acuerdos favorables para el bien común, y aunque encontramos en ese análisis gente positiva que buscó siempre el mejoramiento y progreso del pueblo, la parte adversa siempre se opuso a ese despegue gracias a que primero antepusieron sus intereses personales y de grupo a los de la población civil; es más hasta el mismo don José de Escandón ayudó bastante para darle a la gente de Llera el mal concepto histórico de que solo servíamos para pelear, pues mire usted, cada vez que el señor conde de Sierra Gorda organizaba una fiesta en su residencia de Jiménez mandaba llamar a un grupo de paisanos para que organizaran la vigilancia policial de sus fiestas y brindaran seguridad a sus invitados.

  Desde entonces nos prepararon para pelear menos para trabajar en equipo, y eso es lo que nos ha causado mucho daño, al grado de retrasar el progreso de nuestro pueblo y hundirnos en las falsas glorias del ayer, de tal forma que hoy solo el recuerdo queda, y unido a eso el gusto por criticarlo todo, impedir que el vecino progrese o que nuestro pueblo se desarrolle y organice para defenderse y salir adelante.

  En fin pienso que ha llegado el momento de quitarnos las mascaras de la hipocresía social para convertirnos en un pueblo pujante, determinativo y civilmente luchador, dejar atrás la huelga de los brazos caídos en que por muchos años erróneamente hemos vivido para ponernos a trabajar unidos y en equipo, pensar en un mejor mañana y confiar siempre en que cada vez que nazca un nuevo día tendrá que ser bueno, pues hay que entender que nadie vendrá de fuera a ayudarnos como tampoco a decirnos lo que tenemos que hacer para bien de nuestra familia y nuestro pueblo; en términos filosóficos diríamos que el bienestar y el mañana está en nosotros mismos, por eso Amado Nervo tuvo mucha razón cuando escribió aquello que “ yo soy el arquitecto de mi propio destino ”, Y no se equivocó.

  A propósito de lo anterior permítanme traer a mi recuerdo un breve pero muy ilustrativo comentario que mucho ayudará a entender el significado de lo que hemos escrito el día de hoy: Hubo una vez un político  que quiso cambiar el mundo pero no pudo, después quiso cambiar su patria y tampoco pudo, posteriormente quiso cambiar el pueblo donde nació pero no pudo, finalmente comprendió que era él quien debía cambiar, y desde entonces vivió feliz con sus paisanos pues entendió que era él quien andaba mal. HASTA MAÑANA Y BUENA SUERTE.  

 

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