LLERA ………. SIEMPRE ES NOTICIA
Escribe OTHON VILLARREAL GUZMAN
EL POLLO ORTIZ
Por ahí gente
positiva ha venido comentando, favorablemente, la transformación que ha venido
sufriendo el pueblo de mis mayores; un cambio rápido y objetivo que no se había
visto en los últimos cuarenta años, pues por una u otra razón las obras que
llegaron a realizar las pasadas administraciones en nada se comparan - por su
tamaño, cantidad y calidad - a las que
actualmente viene efectuando la administración de Mario Alberto Ortiz Cano.
Mire usted, traigo
a cuento lo anterior porque como bien dice el dicho “ nunca falta un pelo en la
sopa ”, y es el caso de algunas voces callejeras que siempre se quejan y
protestan de todo, como hoy lo hacen contra las obras que se vienen realizando
en la cabecera municipal sin ponerse a pensar que todas en su conjunto vendrán
a darle al Ombligo de Tamaulipas un nuevo rostro que le permitirá compararse en
su estructura urbana a otras ciudades de Tamaulipas.
Desde luego que las quejas y protestas a las
que me refiero, son dolosas, caprichosas e insignificantes por venir de una minoría
que se enoja por las molestias de viabilidad que ocasionan y el polvo que
levantan, pero deben entender que son riesgos que trae consigo el progreso y en
vez de andarnos quejando de todo creo debemos apoyar al actual ayuntamiento por
el trabajo que viene efectuando, pero también es una gran oportunidad para
pensar en el mañana y prepararnos con tiempo a vivir los nuevos retos a los que
habremos de enfrentarnos como ciudad moderna en la que se está transformando
Llera.
Hace más o
menos diez años, si mal no recuerdo, escribíamos en este espacio que Llera se
había estancado, pues oiga usted siendo la primera villa que fundara don José
de Escandón y Helguera, los pueblos vecinos como Victoria, Xicotencatl,
González, Mante y últimamente Ocampo nos habían rebasado económica, política,
comercial y socialmente.
La observación
me llevó a efectuar un breve estudio sobre este retraso histórico, encontrando
que la verdadera causa de este estancamiento estaba en nosotros mismos, pues
nuestras divergencias políticas, sociales, personales y hasta familiares nos
impidieron progresar y tomar acuerdos favorables para el bien común, y aunque
encontramos en ese análisis gente positiva que buscó siempre el mejoramiento y
progreso del pueblo, la parte adversa siempre se opuso a ese despegue gracias a
que primero antepusieron sus intereses personales y de grupo a los de la
población civil; es más hasta el mismo don José de Escandón ayudó bastante para
darle a la gente de Llera el mal concepto histórico de que solo servíamos para
pelear, pues mire usted, cada vez que el señor conde de Sierra Gorda organizaba
una fiesta en su residencia de Jiménez mandaba llamar a un grupo de paisanos
para que organizaran la vigilancia policial de sus fiestas y brindaran
seguridad a sus invitados.
Desde entonces
nos prepararon para pelear menos para trabajar en equipo, y eso es lo que nos
ha causado mucho daño, al grado de retrasar el progreso de nuestro pueblo y
hundirnos en las falsas glorias del ayer, de tal forma que hoy solo el recuerdo
queda, y unido a eso el gusto por criticarlo todo, impedir que el vecino progrese
o que nuestro pueblo se desarrolle y organice para defenderse y salir adelante.
En fin pienso que
ha llegado el momento de quitarnos las mascaras de la hipocresía social para
convertirnos en un pueblo pujante, determinativo y civilmente luchador, dejar
atrás la huelga de los brazos caídos en que por muchos años erróneamente hemos
vivido para ponernos a trabajar unidos y en equipo, pensar en un mejor mañana y
confiar siempre en que cada vez que nazca un nuevo día tendrá que ser bueno,
pues hay que entender que nadie vendrá de fuera a ayudarnos como tampoco a
decirnos lo que tenemos que hacer para bien de nuestra familia y nuestro
pueblo; en términos filosóficos diríamos que el bienestar y el mañana está en
nosotros mismos, por eso Amado Nervo tuvo mucha razón cuando escribió aquello
que “ yo soy el arquitecto de mi propio destino ”, Y no se equivocó.
A propósito de
lo anterior permítanme traer a mi recuerdo un breve pero muy ilustrativo
comentario que mucho ayudará a entender el significado de lo que hemos escrito
el día de hoy: Hubo una vez un político
que quiso cambiar el mundo pero no pudo, después quiso cambiar su patria
y tampoco pudo, posteriormente quiso cambiar el pueblo donde nació pero no pudo,
finalmente comprendió que era él quien debía cambiar, y desde entonces vivió
feliz con sus paisanos pues entendió que era él quien andaba mal. HASTA MAÑANA
Y BUENA SUERTE.
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