EL FILÓSOFO DE GÜÉMEZ
¡¡YA LAS OÍ RONCAR TRES VECES!!
Por Ramón Durón Ruiz
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n el pueblo había dos enanitos tan carismáticos, como amables y
trabajadores, que debido al desempleo, tomaron la decisión de ir en busca del
“sueño americano”. En Michigan una empresa los contrató iniciaron desde abajo,
pero a los pocos años debido a su eficiencia y sentido de responsabilidad, uno
era gerente y el otro sub gerente.
Por a la crisis económica de 2008, la empresa fue de más a menos y
finalmente cerró, como durante 25 años no habían regresado a su tierra, ya con
ahorros suficientes, decidieron volver. Volaron a Monterrey, en el aeropuerto contrataron
un taxista para que los llevara a Güémez, éste al ver sus zapatos, cinto y
ropa, intuyó que traían dinero, inmediatamente les sugirió llevarlos al mejor table dance. Ya con unas copas,
invitaron a dos bellas damas a cohabitar en el hotel.
Uno de los enanitos, a pesar de estar completamente desnudo con la dama
en la cama y de recorrer palmo a palmo su incandescente sexualidad, no pudo
lograr una erección; mientras en la habitación contigua, –para su desgracia–,
escuchaba a su compañero que gritaba: ––¡1,2,3 puf!, ¡1,2,3, puf!
Dijo para sí mismo, ¡mi compadre está bateando de 3, 3!
Y así pasaron toda la noche. Al siguiente día, curándose la cruda y
gozando de una exquisita salsa y de la gastronomía norteña uno de ellos comenta:
––Compadre, estoy apenado contigo, anoche a pesar de tener a la dama en
la cama, como Dios la mandó al mundo, no pude tener erección en toda la noche, ¡¡qué
pena!!
––¿Pena? No la ‘ingues… ¡yo ni siquiera me pude subir a la ’inche
cama!
La moraleja es muy
sencilla: cada mañana de nuestra vida pasan distintos trenes frente a nosotros,
cada quien tiene el poder de la elegir a cuál de ellos se sube. Diariamente tenemos el poder de la elección en
nuestras manos, cada quien ejerce
libremente el poder de cómo va a vivir su día y construir su vida.
Cuando nos damos
permiso de valorar los “pequeños” milagros y reconocemos los “grandes”, como
por arte de magia se abre el potencial de amor y vida que anida en nuestro
interior, dándonos la opción de elegir adecuadamente la esencia que la vida
tiene para nosotros.
Lo anterior lo
comento debido a que recientemente fui distinguido por la Secretaria de SEDESOL
Maestra Rosario Robles Berlanga y por el Director General de LICONSA Lic. Héctor
Pablo Ramírez Puga, para colaborar como gerente de LICONSA en el estado de
Veracruz.
Dicho encargo me
sirvió para recibir la solidaridad del señor Gobernador Dr. Javier Duarte de
Ochoa, la Directora del DIF Astrid Elías Mansur, el Delegado de SEDESOL Ranulfo
Márquez y su equipo de trabajo, el talentoso Maestro mexicano Guillermo Zúñiga
Martínez, el brillante periodista Uriel Rosas Martínez; el líder del Congreso,
ahora Secretario particular del Gobernador, Jorge Carballo Delfín, el Lic.
Enrique Ampudia, el Dr. Ricardo García Guzmán; Dr. Ramón Ferrari, Lic. Daniel
Hernández; Lic. Ignacio Cobos Huesca y
todo el personal de LICONSA y muchos más que me tendieron su mano, como el
veracruzano generosamente sabe hacerlo.
En mi encomienda,
gracias al apoyo del Lic. Ranulfo Márquez trabajé directamente con los 33 Presidentes
Municipales que están en La Cruzada
Nacional Contra el Hambre, elaborando un padrón con varios miles de
beneficiarios; también trabaje con ganaderos, buscando detonar con el apoyo de SEDESOL nuevas cuencas
lecheras, como en Ozuluama; con el DIF Estatal elaborando un convenio para la
adquisición de más de 2 millones de cuartitos de leche para sus programas de
alimentación; el personal de LICONSA fue a Universidades a dar Conferencias
sobre las bondades del Programa Nacional
Contra el Hambre implementado por el Presidente Enrique Peña Nieto.
Pero la vida me tenía
una sorpresa, gracias a la generosidad de Uriel Rosas Martínez, Mario Méndez, Mouris Salloum George y Celeste Sainz de Miera, el Club de Periodistas de
México, A.C., me distinguió la semana pasada en su edición XLII del Certamen
Nacional e Internacional de Periodismo, otorgándome el Premio Nacional de
Periodismo.
Al día siguiente en
una comida de Alianza Generacional, en el Senado, organizada por los Senadores
Lic. Héctor Yunes Landa, C.P. Ismael Hernández Deras, Lic. Ernesto Gándara
Camou, Mtro. Raúl Aarón Pozos Lanz, ante la presencia de personalidades de la
política nacional entre los que figuraban: el Dr. César Camacho Quiroz,
Presidente del CEN del PRI, el Senador Emilio Gamboa Patrón, el ex gobernador
Fidel Herrera Beltrán, todos los ex dirigentes juveniles del PRI y más de 300
invitados de todo el país, fui honrado por el Senador Héctor Yunes Landa al
invitarme a hacer uso de la palabra, ahí donde el más ‘endejo se sube por un
chorro de agua.
Recordé que en la vida no
hay casualidades, que Dios siempre tiene una misión y con ella, un propósito
superior para cada uno de nosotros, en
una plática amorosa conmigo mismo entendí el mensaje: que mi camino es EL
FILÓSOFO, así que públicamente –aunque ya lo he hecho en privado–, agradezco la
generosidad de quienes me apoyaron en mi encomienda en el hermoso estado de
Veracruz y me dedico de tiempo completo a escribir y dictar mis conferencias y
talleres.
Resulta que estaban el par de viejecitos en la misa
dominical, Don Simpliano le dice a su señora:
—¡Vieja tengo las nalgas bien dormidas…!
—¡Sí! –responde la viejecita– ¡¡Ya las oí roncar tres
veces!!
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