miércoles, 27 de marzo de 2013


EL FILÓSOFO DE GÜÉMEZ

SEMANA SANTA

Por Ramón Durón Ruiz

L

a Semana Santa es la celebración anual cristiana, en la que conmemoramos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret, comienza con el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Pascua.

Semana Santa es época de reflexión y de amor; amamos a Cristo, al mártir del Gólgota que sufrió en el Calvario, reflexionamos el profundo conjunto de símbolos que la semana “Mayor” tiene para nosotros.

“Los ramos o palmas, los cristianos le asignamos un alto valor, para que proteja la casa durante todo el año, los romanos lo tenían como símbolo de victoria.

El pan y el vino: son los elementos naturales que Jesús toma para que no sólo simbolicen, sino que se conviertan en su Cuerpo y su Sangre y lo hagan presente en el sacramento de la Eucaristía, propios del Jueves Santo en el que encontramos alusiones y alegorías a lo largo de toda la Escritura.

La cruz fue, en la época de Jesús, el instrumento de muerte más humillante. Por eso la imagen del Cristo crucificado se convierte en “escándalo”; ahora es símbolo de salvación, entronizado en los templos y presidiendo las casas y habitaciones, al igual que los camposantos.

Jesús se humilla humildemente al cargar la cruz, su cruz, es un mensaje en el que se pone al servicio de los demás. Es la grandeza de los que saben que la muerte conduce a la vida.

La corona de espinas, el látigo, los clavos, la lanza, la caña con vinagre. Son la expresión de todos los sufrimientos que, como piezas de un rompecabezas, conformaron el mosaico de la Pasión de Jesús. Ellos materialmente nos recuerdan otros signos o elementos igualmente dolorosos: el abandono de los apóstoles y discípulos, las burlas.

La Pasión revistió los tres niveles de dolor que todo ser humano puede soportar: físico, psicológico y espiritual. A todos ellos Jesús respondió perdonando y abandonándose en las manos del Padre.

El cirio pascual es un símbolo fecundante, una expresión fuerte, purificante e iluminador, reúne a la luz y al fuego. Representa a Cristo resucitado, vencedor de las tinieblas y de la muerte, sol que no tiene ocaso. Se enciende con fuego nuevo, producido en completa oscuridad, porque en Pascua todo se renueva: de él se encienden todas las demás luces.

El agua bautismal está repleta de símbolos, el agua es el elemento central, el símbolo por excelencia,  posee un doble significado: es fuente de vida y medio de purificación”

La muerte de Cristo nos invita a morir también, no físicamente, sino a morir para el odio, el egoísmo, la soberbia, la avaricia, morir para el pecado, para estar dispuestos a la trascendencia de la vida.

Las sabias abuelas de los pueblos sugieren el siguiente Menú cuaresmal agradable a Dios:

“Tener a la mano: Un abrelatas… para abrir el corazón endurecido; Un cuchillo… para cortar vicios; Un colador… para pasar por alto ofensas y purificar intenciones; Un mandil… para el servicio. Además: Abstenerse… de comer prójimo; Bajarle… al condimento del odio; Lavar… bien el corazón para que no se infecte de cólera; Evitar el camarón… porque adormece la conciencia (recuerde “camarón que se duerme… se lo lleva la corriente”); No… echarle mucha crema a sus tacos; Evitar… hacer de chivo los tamales; Privarse… de dar atole con el dedo. Así mismo recomiendan el siguiente Menú: Exquisita caridad… para con el necesitado; Caldo de atención… a los desamparados y enfermos; Ensalada… de detalles de afecto para los suyos; Pan… abundante para compartir con el hambriento y los afligidos (“las penas con pan son buenas”); Sopa de letras… para escribir a familiares y amigos; Sopa de zanahoria… para ver con buenos ojos a nuestros semejantes; Échale más agua a los frijoles… para compartir tu vida con los demás y Vino de alegría… para convidar a los tristes y desanimados. Como Postre te sugieren: Pan de dulce… para ser mejor persona; Obleas… para cubrir los defectos de los demás; Yogur de guayaba… para repetir actos de perdón; Naranja dulce y limón partido…para abrazar a los seres queridos y Miel con queso… para pedir perdón y endulzar la vida.”

Y para endulzar la vida una frase de humor del filósofo:

“Hay candidatos a Diputaó que son como los camarones; con uno que salga bueno… ya ingamos”


http://webcatolicodejavier.org/menucuaresmal.html                filosofo2006@prodigy.net.mx/Facebook: filosofoguemez/Twitter: @filosofoguemez

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