PRESUPUESTO Y DESPILFARRO
LUIS ARMANDO VARGAS TORRES. EL INQUISIDOR
La
reciente celebración de Baltazar Hinojosa Ochoa por el logro de haber bajado un
5,2% más de presupuesto de la Federación a Tamaulipas es bien ponderado, pero
déjeme decirle querido lector que fue una política dictada por la Secretaría de
Hacienda como criterios de política económica para 2016.
Nada
tuvo que ver Baltazar Hinojosa, es un criterio impuesto por el gabinete
económico, a raíz del sainete armado por el exgobernador de Sonora Padrés que
aplicó mal un convenio de coordinación federación-estado perdonando adeudos
fiscales a parientes, amigos y socios con detrimento al erario.
Resulta
que hasta ahora se sentaron a revisar las aportaciones en materia recaudatoria
de los estados a la federación castigando a 22 estados por su baja
participación y premiando entre otros a Tamaulipas por su alta aportación toda
vez que entrega un peso y le regresan 26 centavos.
Otros
entregan un peso y les regresan de 6 a 10 pesos, sobre todo los estados del
sur-sureste y muchos del centro, en los Gobiernos Estatales pasan las mismas
situaciones que benefician a unos y lastiman a otros dejándolos sin obras.
En
Tamaulipas tenemos municipios con baja participación en el desarrollo estatal,
teniendo que emigrar a otras ciudades, hablo de municipios como Hidalgo, Méndez,
Cruillas, Burgos, Casas, Jiménez, Padilla, Jaumave, Tula, los demás del 4º.
Distrito.
Pero
déjeme decirle que no basta tener un presupuesto millonario como el de Nuevo
Laredo con 3,300 millones de pesos, si no cuentan con especialistas en
programación-presupuestación cayendo en subejercicios de inversión, dejando
obras inconclusas, porque desconocen la oportuna integración de un expediente
técnico, la reasignación de recursos, refrendos o traspasos de conceptos de
obra.
Las
más de las veces ignoran la gama de recursos que pueden ejercer si se aplican a
trabajar con programas federales tan vastos, todo lo quieren realizar con
recursos propios, para no ser sujetos de revisión.
Los
municipios pequeños desconocen
que hay programas de apoyo como piso firme,
techos y en calichados tan fáciles de obtener pero ignorados por carecer de un
Comité de Planeación ya no municipal, si no Estatal que los asesore y norme.
El
inicio de sexenio de Peña Nieto 2011, se dio un inejercicio de 100,386 millones
de pesos sólo se ejerció el 65% de lo presupuestado, saliendo con la
explicación de que con motivo electoral se suspendió el gasto en 14 estados.
Algo para Ripley, quiere decir que no existe la planeación.
Para
el 2013 se endeudo al país, dizque para fomento al desarrollo, continuando con
el no ejercicio de lo programado. Ello inhibe el desarrollo, a ello agréguele
la sobrevaloración de las obras, el alargamiento en el tiempo.
Da
al traste el valor de una obra. Ejemplos con uno basta la carretera nacional
Monterrey- Nuevo. Laredo, tramo la Gloria, por donde pasa el 46% del comercio
internacional. Abandonada no le pueden programar 2,200 millones para su rehabilitación, los diputados
festejando que le consiguieron 400 millones y que se repararía en 3 años. Para
ese entonces ya no habrá carretera.
La
corrupción inicia desde la falta de conocimiento de los responsables de velar
por la buena marcha gubernamental. Buen provecho.
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