martes, 1 de diciembre de 2015

LUIS ARMANDO VARGAS TORRES- EL INQUISIDOR,

      PRESUPUESTO Y DESPILFARRO
 LUIS ARMANDO VARGAS TORRES. EL INQUISIDOR


La reciente celebración de Baltazar Hinojosa Ochoa por el logro de haber bajado un 5,2% más de presupuesto de la Federación a Tamaulipas es bien ponderado, pero déjeme decirle querido lector que fue una política dictada por la Secretaría de Hacienda como criterios de política económica para 2016.

Nada tuvo que ver Baltazar Hinojosa, es un criterio impuesto por el gabinete económico, a raíz del sainete armado por el exgobernador de Sonora Padrés que aplicó mal un convenio de coordinación federación-estado perdonando adeudos fiscales a parientes, amigos y socios con detrimento al erario.

Resulta que hasta ahora se sentaron a revisar las aportaciones en materia recaudatoria de los estados a la federación castigando a 22 estados por su baja participación y premiando entre otros a Tamaulipas por su alta aportación toda vez que entrega un peso y le regresan 26 centavos.

Otros entregan un peso y les regresan de 6 a 10 pesos, sobre todo los estados del sur-sureste y muchos del centro, en los Gobiernos Estatales pasan las mismas situaciones que benefician a unos y lastiman a otros dejándolos sin obras.

En Tamaulipas tenemos municipios con baja participación en el desarrollo estatal, teniendo que emigrar a otras ciudades, hablo de municipios como Hidalgo, Méndez, Cruillas, Burgos, Casas, Jiménez, Padilla, Jaumave, Tula, los demás del 4º. Distrito.

Pero déjeme decirle que no basta tener un presupuesto millonario como el de Nuevo Laredo con 3,300 millones de pesos, si no cuentan con especialistas en programación-presupuestación cayendo en subejercicios de inversión, dejando obras inconclusas, porque desconocen la oportuna integración de un expediente técnico, la reasignación de recursos, refrendos o traspasos de conceptos de obra.

Las más de las veces ignoran la gama de recursos que pueden ejercer si se aplican a trabajar con programas federales tan vastos, todo lo quieren realizar con recursos propios, para no ser sujetos de revisión.

Los municipios pequeños desconocen
 que hay programas de apoyo como piso firme, techos y en calichados tan fáciles de obtener pero ignorados por carecer de un Comité de Planeación ya no municipal, si no Estatal que los asesore y norme.

El inicio de sexenio de Peña Nieto 2011, se dio un inejercicio de 100,386 millones de pesos sólo se ejerció el 65% de lo presupuestado, saliendo con la explicación de que con motivo electoral se suspendió el gasto en 14 estados. Algo para Ripley, quiere decir que no existe la planeación.

Para el 2013 se endeudo al país, dizque para fomento al desarrollo, continuando con el no ejercicio de lo programado. Ello inhibe el desarrollo, a ello agréguele la sobrevaloración de las obras, el alargamiento en el tiempo.

Da al traste el valor de una obra. Ejemplos con uno basta la carretera nacional Monterrey- Nuevo. Laredo, tramo la Gloria, por donde pasa el 46% del comercio internacional. Abandonada no le pueden programar 2,200 millones  para su rehabilitación, los diputados festejando que le consiguieron 400 millones y que se repararía en 3 años. Para ese entonces ya no habrá carretera.

La corrupción inicia desde la falta de conocimiento de los responsables de velar por la buena marcha gubernamental. Buen provecho.




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