BENEDICTO XVI
Ramón Durón Ruiz
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i hay líderes mundiales que entusiasmen mi existencia, uno de ellos sin duda alguna, es Juan Pablo II, soy un apasionado de su vida y obra. Cuando hablaba de vivir minuto a minuto el milagro del nuevo amanecer y tener la sabiduría de aprender en el hoy, a dejar de preocuparse por el pasado y el futuro, decía: “Mi fórmula para vivir en paz es consagrarme únicamente al presente. Lo pasado lo dejo a la bondad de Dios para que lo perdone. Lo futuro lo confío al inmenso poder de nuestro Señor para que lo resuelva”.
El papa Juan Pablo II gozó de un modo original de comunicarse a través de sus viajes y el uso de “los medios de comunicación, que dieron gran difusión a sus ideas e hicieron de él un gran seductor de masas”, fue capaz de dejar una profunda huella de amor entre los mexicanos.
Junto con Juan XXIII “El Papa bueno”, considero sus historias como las más agradables del catolicismo mundial, muestras de gran sabiduría y amor al prójimo, que nace de lo más profundo de unos hombres de Dios, llenos de la fuerza de la fe y el poder de la bondad.
“Desde el martes 19 de abril de 2005, el cardenal alemán de 78 años Joseph Ratzinger, después de 4 o 5 votaciones secretas en la Capilla Sixtina, a lo largo de 25 horas, fue electo Papa de más de mil millones de fieles en el mundo, escogiendo el nombre de Benedicto XVI, se convirtió en el Papa 265 y el segundo Papa no italiano desde Adriano VI en 1522.”1
En la plaza de San Pedro, emocionado, nervioso y con un rostro que demostraba cansancio por la larga jornada de trabajo, desde el balcón, su primer mensaje de pocos minutos fue: “Después del gran Papa Juan Pablo II, los cardenales me han elegido: un trabajador humilde en la viña del Señor… me encomiendo a vuestras oraciones”.2 Después impartió la bendición Urbi et Orbi.
Es una buena nueva la visita del viaje apostólico de Su Santidad Benedicto XVI, a México y a Cuba, en la que obispos de América, de Europa y millones de seres humanos de buena voluntad habremos de orar y participar. En nuestro país estará los próximos días 23, 24 y 25 de marzo en el estado de Guanajuato, en León y Silao, concluyendo su estadía la mañana del lunes 26 en el aeropuerto de León, donde abordará el avión rumbo a Santiago de Cuba.
Ejemplar es la participación de miles de voluntarios y de las autoridades de los tres órdenes de gobierno que se preparan con un extraordinario esfuerzo para recibir, atender, hospedar y honrar a tan distinguido visitante.
Hago votos porque un hombre de Dios, con su santa presencia, traiga a nuestra Patria el amparo y el resguardo para que “la paz social y la tranquilidad pérdida”, en algunas regiones del país sea restablecida.
Cuenta Jorge Obregón, que la humildad y sencillez del Papa Benedicto XVI es extraordinariamente ejemplar: “Un momento que nos habla un poco de nuestro Papa, se refiere a una misa que celebró el verano de 2003. Una niña de unos 11 años aproximadamente, le pidió si él podría celebrarle la misa de su Primera Comunión. Él, con su característica cercanía y espíritu paternal, aceptó.
Un diácono amigo mío estuvo ahí presente. Me contaba, con una sonrisa, que durante la homilía había visto la talla de sacerdote que era. Me decía: ‘Mira, cuando llegó el sermón, el Cardenal, que tiene una mente privilegiada y acostumbrado a discursos muy elevados, le habló 15 minutos a la niña sin preocuparse de los demás. Se bajó al nivel de la festejada, como si sólo estuviera ella. Sin embargo, a todos nos tenía embobados, y a la niña, ¡ni se diga!’.
Realmente del cielo nos han mandado un ángel en Benedicto XVI. Ahora, él necesita de nosotros para llevar adelante el rebaño.”3… Y nosotros necesitamos de Su Santidad, para que la alegría, la paz y la tranquilidad retornen a miles de hogares mexicanos.
1. www.oremosjuntos.com/LosPapas.html
2. http://noticias.univision.com/mundo/noticas/article/2005-04-20/benedicto-xvi-nuevo-papa-d#ixzz1pCnlcxaE
3. http://www.aciprensa.com/benedictoxvi/testimonios2.htm
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