CONJUNTO TIPICO TAMAULIPECO
Tomado del libro Vida y Obra de Norberto Treviño Zapata del autor Enrique López Sanavia.
El Conjunto Típico Tamaulipeco, su música y su danza, han sido
el mejor mensaje de Tamaulipas a la República y al extranjero”.
Lic. Adolfo López Mateos
El Conjunto Típico Tamaulipeco, es creado institucionalmente y patrocinado por Norberto Treviño Zapata. El día 11 de marzo de 1959, emerge como un sol radiante de su regionalismo característico. Se le promueve no solo en todos los rincones de Tamaulipas, sino que trasciende en el ámbito de México y en el continente de América. Este grupo musical de origen regional, difunde su folclore y sus valores en un total de 67 países que conocieron el sentir de un pueblo y la idiosincrasia de los tamaulipecos.
Al instituirse el conjunto típico, por iniciativa de Treviño Zapata, se rescata, conserva y orienta la música, los cantos y bailes regionales que se producían en aquella época, dando a conocer las vivencias del pueblo tamaulipeco. Había que difundir las acciones populares para poner en conocimiento público el antecedente histórico del Estado.
Desde el momento de su formación, el Conjunto Típico Tamaulipeco, revivió danzas y cantos de la región, algunos no conocidos en el resto de nuestro país y fuera de nuestras fronteras. Al recibir múltiples invitaciones de presentación, el grupo musical, acepta orgulloso y organiza giras nacionales e internacionales, actuando en Canadá, Estados Unidos y países de Centro América y Venezuela, entre otros.
En el desarrollo de cada actuación, el Conjunto Típico Tamaulipeco, no solo planteaba su unidad vernácula sustentada en vivencias sociales de las que el lugareño se había dado para su sana diversión y su natural alegría. Este grupo, integrado por gentes del pueblo que habían recogido viejas tradiciones, de generación tras generación, proseguían con una originalidad de sana diversión. De los huertos, las plazas y las fiestas patronales, pasaron a los escenarios; evolucionado constantemente, hasta constituir un conjunto provisional valioso proveniente de las tradiciones de aldeas, pueblos y congregaciones del Estado de Tamaulipas.
Los integrantes del Conjunto Típico, no eran artistas profesionales, sino rancheros que se caracterizaban por su indumentaria y vestimenta. En cada actuación, se proyectaban lo que ellos mismos o sus antepasados habían creado con el ingenio propio y su inspiración e ingenio personal derivada de su interacción cotidiana. Ellos, no habían elaborado “una versión sobre el arte del pueblo, son el arte del pueblo mismo”.
Entre los grupos que integraban el Conjunto Típico Tamaulipeco, el de mas fidelidad a la región de donde procedía, era “La Picota Montañesa de San Carlos, Tamaulipas”, la que abarcaba el núcleo musical y el de danza. Es decir que ejecutaba sus partituras con singular maestría, utilizando flautas, análogas a las de la sinfónica, de donde salía el tejido áudico en distintos niveles tonales, sobre el que los bailarines bordaban sus movimientos; los puntos angulares del ritmo, venían de dos tambores decorados. Con esos instrumentos los músicos jugaban, lanzándolos al aire y recobrándolos sin perder la continuidad musical. En tanto el grupo de danza, se movía con sorprendente agilidad, en una textura armónica, cuya coreografía de abanicos, peines, círculos y cruzamientos eran un alarde de inventiva sin falla.
Inicialmente los integrantes de la picota, hombres y mujeres, eran jóvenes, solo había dos hombres maduros y robustos que con gran soltura manejaban los tambores, arrojándoselos a distancia y por encima de los bailarines. Nada hay igual o parecido a este jubiloso grupo de tamaulipecos de la Sierra de San Carlos.
El atavío que utilizaban era muy singular: los varones ceñido pantalón y larga chamarra de gamuza con flecos ornamentales, zapatos de tacón fuerte y sombrero norteño; mientras que las mujeres falda y chamarra de gamuza y bota o botines de tacón fuerte y sombrero norteño.
En éste grupo musical, uno de los músicos canta, en tanto los bailarines resbalan suavemente el paso, cruzando al frente la punta del zapato como si limpiaran el piso, y cuando termina el verso que suele ser cuarteta o espínela, humorístico, alusivo y picante el zapateado se vuelve duro y frenético y la pareja se mueve caracoleando el ritmo, con enamorada picardía de corral, terca y perseguidora. El ingenio luce la improvisada copla o se ajusta a los nombres tradicionales; el caimán, el querreque o la petenera.
El material vernáculo, no solo interesa por el beneficio de las comunidades en su sano esparcimiento, sino como material de inspiración para compositores de música culta. Muy conocidas son las obras de este origen, tanto en México como en el extranjero: el Guapango de Moncayo, los Sones de Mariachi Galindo, la Sinfonía de la India y la Republicana del Maestro Chávez; Janitzio de Revueltas y obras de Mabarak, Kuri, Aldana, Enríquez, Ayala, Velásquez y Adomín.
El significado y origen preciso de la palabra "huapango" ha dado lugar a polémicas. Las tres posturas más conocidas son las siguientes: a) Proviene del náhuatl "cuauhpanco", que significa leño de madera; "ipan", sobre él; y "co", lugar: es decir, sobre el tablado o sobre la tarima, por lo que los bailes de tarima están comprendidos dentro del huapango. b) Es una alusión a los pobladores del Pango (refiriéndose al Pánuco, río que marca el límite entre los estados de Veracruz y Tamaulipas), a través de una síncopa cuyo significado probablemente haya sido "los cantos y bailes de los huastecos del Pango". Es decir, música y baile de los del Pánuco. c) Es una deformación o derivación de la palabra que da nombre a un canto flamenco: fandango, el cual, además de estar ligado a la génesis del huapango, sirve como vocablo para designar las fiestas en las cuales se ejecuta son huasteco. Para otros, "huapango" simplemente quiere decir "son huasteco": el son que se toca en las huastecas..
En 1960, el Conjunto Típico Tamaulipeco, con gastos cubiertos por el Gobierno Federal, viaja por Centro América, recorriendo Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Venezuela. La admiración fue general, cosechando aplausos en cada actuación que tenía frente a un público maravillado por el arte regional. Fueron gratas las frases de estímulo para sus integrantes, porque aunque causaban extrañeza, hacían una demostración de las tradiciones tamaulipecas.
Terminada la gira, los integrantes del Conjunto Típico venían gustosos, pero con cueras sin los flecos, porque las multitudes se quedaron con ellas para recordar a éstos grandes tamaulipecos, que dejaron sentidos recuerdos de su fuerza artesanal e imagen creadora del pueblo mexicano.
Causaron profunda impresión en los miles de espectadores nacionales y extranjeros que asistieron al Festival Internacional de Casals, el entusiasmo de nuestros artistas y el sabor de la música del Conjunto Típico Tamaulipeco. A nuestro Estado le corresponde el orgullo de haber editado tres documentos gráficos de música regional grabada en discos, por que había el deseo de conservar la tradición vernácula del pueblo tamaulipeco.
De nueva cuenta en el año de 1961, el conjunto tuvo 104 actuaciones de las cuales 46 fueron en nuestro Estado, 11 en otras entidades del país y 47 en el extranjero, viajando por Norteamérica, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Venezuela, llevando el mensaje de arte, alegría y de cordial amistad tamaulipeca.
Ese era el Conjunto Típico Tamaulipeco, “un espléndido mosaico de música y baile vernácula, representando una actividad piloto de arte mexicano, el primero en su clase en la República y un gran ejemplo a seguir de la cultura popular y del meritorio esfuerzo de Tamaulipas”, como sostenía el Lic. Miguel Álvarez Acosta, Embajador Cultural de México.
Norberto Treviño Zapata, expresaba con gran fervor, cuando se le inquiría sobre el antecedente de éste grupo regional: “Nos propusimos formar este conjunto que interpreta la música y baile de nuestra entidad”, el mismo que dio “prestigio, publicidad y nos ha dado a conocer como pueblo vigoroso, alegre, artista, entusiasta y patriota”. “El Conjunto Típico Tamaulipeco creado por nuestra iniciativa, ha logrado recoger, encauzar y difundir la música, danza y cantos que son de nuestro pueblo, que sabe expresar el arte y la belleza en sus múltiples formas. El conjunto es el arte vernáculo, es el exponente del pueblo mismo”.
Estamos convencidos de que Tamaulipas debe brillar de nueva cuenta con nuestro regionalismo y tradiciones. Ojalá algún día se vuelva a implementar presentaciones de ésta naturaleza tanto del conjunto típico tamaulipeco que aún subsiste como de otros grupos regionales que conservan su historia y su tradición. Rescatemos ésta música y bailes regionales e indumentarias típicas de Tamaulipas.



