Solo le restan a Felipe Calderón Hinojosa como presidente de México escasas tres semanas, y a pesar de lo que se diga hoy, creo la historia lo juzgará bien, en lo personal estoy convencido que es el mejor presidente que hemos tenido, por lo menos en lo que recuerdo de mis cincuenta años de vida.
Podremos coincidir o no, y sin duda alguna más de uno pensara que pudo hacer mucho mas, yo también lo creo, sin embargo cada quien hará su propio juicio ,el cual tendremos que comparar obligadamente con lo que haga o deje de hacer Peña Nieto en el futuro inmediato.
De quien su equipo de transición, sus asesores y expertos financieros ya preparan un fuerte golpe a la economía de los mexicanos.
Sus economistas expertos, afines, leales o pagados, empiezan a hablar mediáticamente, en los noticieros nacionales que lo llevaron a la presidencia, de la necesidad de aumentar el IVA del 16% al 19%, incremento que sin duda todos pagaríamos en cada uno de nuestros consumos de bienes o servicios.
Recaudación adicional sin esforzarse por 80 mil millones de pesos que servirían, a decir de estos líderes de opinión, para cubrir los compromisos de campaña que asumió el presidente electo.
Compromisos en los que la mayoría de los mexicanos no estuvimos de acuerdo con ellos, ya que votamos en contra o no votamos, pero que si tendremos que financiar para que el PRI y su presidente electo se paren el cuello.
Así que lo que el PAN buscó durante sus doce años al frente de los esfuerzos federales de bajar el IVA al 10% y generalizarlo, ya que la teoría económica afirma que entre menos impuestos se cobren más se recauda, con el aumento al 19% será más la simulación, evasión y defraudación al fisco.
Recordemos que nuestros vecinos del norte en general cobran un impuesto al consumo del 8.75%, ya incluidos algunos porcentajes estatales, así mismo recordemos que México es el único país en el mundo que tiene facturas electrónicas, con los altos costos que esto contrae, es el único país en donde un ciudadano y contribuyente no puede presentar por si mismo su declaración anual por lo complejo y recordemos que tenemos uno de los impuestos sobre la renta ISR más caro y difícil de calcular.
Así mismo tenemos en México impuestos derivados del empleo como el IMSS e INFONAVIT, o el Ahorro al Retiro que en ningún país con los que tenemos que competir se pagan, alcanzando una tasa impositiva por contratar personal superior al 38%, así mismo, el aguinaldo como tal es un beneficio obligatorio que no se paga en otros países, en ellos, lo que se da es un bono navideño acorde a si el patrón lo puede y quiere dar.
Así mismo, el costo por liquidar a un trabajador es una carga impositiva que puede incluso acabar con una empresa, el IMSS sabe de ello, que no se da en otros países, así que el incremento del 3 % al IVA será una nueva carga para los mexicanos que el PRI nos aplicará nada mas tome las riendas del país.
Debieran los priistas primero pensar en implementar una campaña de austeridad, de ahorro, de concientización sobre la aplicación del gasto público, evitar el dispendio y el robo de los recursos antes de aumentar más la carga impositiva, ya que los mexicanos que pagamos impuestos pagamos más que nuestros similares en otros países, y para quienes tratamos de producir es heroico sobrevivir en un ambiente de negocios inhibidor de la creatividad.
El IMSS es una clara muestra de ello, en la última asamblea que presidió Felipe Calderón hace unos días, se aseveró que, con otras palabras, que el Instituto está quebrado, que requiere una cirugía mayor y que su viabilidad está en juego.
Así como en otras muchas dependencias federales, yo les puedo afirmar que el IMSS está quebrado porque le roban en dinero, medicinas y bienes, así como en incapacidades desde el afanador hasta el director general.
Es un saqueo masivo de sus recursos, quien no se lleva medicinas, le roban gasolina o pagan sobrecostos en licitaciones y compras de bienes y servicios.
Se roban llantas, almohadas, vacunas, y todo lo que pueden, se pagan millonarias liquidaciones arregladas, se pagan cantidades enormes por medicinas sin la calidad exigida, es un saqueo de recursos del personal sindicalizado y de confianza sin ningún empacho y sin que nadie haga nada.
Así como al IMSS, a los gobiernos municipales, estatales y federal sus funcionarios lo roban hasta el cansancio, Tamaulipas tuvo un sexenio de latrocinio sin precedentes sin que nadie hasta la fecha este en la cárcel por ello.
Así que para que quiere el PRI y Peña Nieto más dinero si no es para tener más que robarse, tener con que pagar sus compromisos de campaña y sojuzgar nuevamente la voluntad de los mexicanos.
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