Por Ramón Durón Ruiz
on amor, el viejo filósofo te recuerda lo importante que es que no pongas límites a tu vida, hoy decídete a hacer que tu paso por esta carnalidad sea espectacular y además sumamente encantador y divertido.
Hoy te recuerdo que todos tenemos problemas, estos pueden ser utilizados como las piedras, para hundirte en el agua o para construir escalones para ascender y ser mejor.
Por ello te invito a que te des permiso de soñar en grande, de mirar al cielo, de ir mar adentro, de viajar más allá de tus límites, es una manera sencilla de que reveles el poder de la luz que vive y vibra en tu interior.
Para ello es fundamental tu actitud y mentalidad positiva.
Recién acabo de tener la distinción de dictar una conferencia para Alcohólicos Anónimos delegación Nuevo León, uno de ellos me dijo:
—No entendía porqué debía sufrir esta penosa enfermedad, hasta que comprendí que es para comunicar con amor a los demás que hay una vida mejor fuera del alcohol.
Para este viejo y ajetreado filósofo, los Alcohólicos Anónimos son un monumento a la perseverancia, un ejemplo de vida, que han sabido salir delante de sus debilidades y adversidades, porque además de creer en sí mismos, han aprendido a vivir el milagro del hoy a plenitud.
Ellos saben que los pensamientos positivos son esenciales para trasformar su calidad de vida. Ahí está su mundo nuevo y por ende, su nuevo destino.
Para ellos la vida no ha sido fácil, han pasado de un desafío a otro, por eso son grandes, porque saben que entre más grande es el problema, mayor es la posibilidad de correr el velo de su luz, triunfar, realizarse y crecer.
El poder de su sanación ha partido del poder de su mente, de las expectativas que han generado para vivir una vida plena y saludable, su fuerza radica en que creen en ellos mismos y esperan siempre lo mejor del universo, es decir, saben que “si pasa por su mente… pasa por su vida”, porque las creencias, los pensamientos, son tan poderosos que terminan por manifestarse en su cuerpo. Con una excepcional mentalidad positiva, se visualizan tan sanos… como su existencia.
De ellos aprendo que el destino no es ser un mediocre conformista, sino luchar, trabajar, estudiar, crecer, creer que la vida hoy tiene lo mejor para ti, ellos trascienden y son ejemplo de vida, porque son diferentes y no claudican.
Nos recuerdan que las mejores siete maravillas del mundo están dentro, en tu interior, son: “la maravilla de poder ver, la maravilla de poder reír, la maravilla de poder tocar, la maravilla de poder probar, la maravilla de poder sentir, la maravilla de poder amar y la maravilla de poder creer.”1
Por ello creen que “no obtener lo que quieren, a veces es buena suerte”, porque detona todo el potencial que vibra en su interior para no dejarse vencer, para no claudicar; saben que en cada intento hay un camino que los conduce a la felicidad y a su éxito, porque la mayor de las veces ganarán, otras, las menos, perderán pero siempre aprenderán a ser mejores seres humanos.
Dios le dijo a Abraham: “Las estrellas impulsan… pero no obligan”, es decir, no basta con tener pensamientos y sentimientos positivos, hay que llevarlos a la práctica. Los AA están preparados para la luminosidad de su alma, han dejado de vivir en el sufrimiento y dolor del pasado, amorosamente viven hoy en el camino de la sanidad y la sabiduría interior.
Justiprecian en todo lo que valen, lo que son y lo que tienen, sabiendo que “ningún éxito en la vida justifica el fracaso en la familia”, por eso han decidido que su divisa es ser generosamente solidarios y recuperar su felicidad –y la de los suyos– a la que tienen derecho.
La esposa llama al marido y le dice: —¡Viejoooo! Discúlpame, por equivocación te di las pastillas para los nervios en lugar de las de la diarrea, ¿cómo estás?, ¿cómo te sientes?
—Bien vieja, todo cagado… ¡pero bieeeen tranquilo!
1 http://webcatolicodejavier.org/Las7maravillas.html filosofo2006@prodigy.net.mx/Facebook: filosofoguemez/Twitter: @filosofoguemez
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