miércoles, 30 de enero de 2013

EL FILÓSOFO DE GÜÉMEZ PA’ HUMOR… EL DEL MEXICANO



Por Ramón Durón Ruiz
La existencia, con su generosidad, ha enseñado al viejo Filósofo, que tener una pisca diaria de humor te empodera de la vida, porque tiene el don de renovar tu ser al fortalecer tu sistema inmunológico y a través de los químicos de la felicidad, te lleva a ver el dolor, la adversidad, los reveces, no como una desgracia, sino como una oportunidad para encontrar tus áreas de oportunidades y crecer.
El humor, a través de su fiel compañera la alegría, te recuerda que cada nuevo amanecer las puertas de la plenitud están abiertas, tras ellas encontrarás los milagros que la vida tiene para ti, basta con que pleno de fe pidas ¡y se te concederá!, recuerda que “el que busca… encuentra”
Dígame usted apreciable lector, si el humor del mexicano no es excepcional, para muestra parafraseo el siguiente botón: “A sus 90 años de edad, mi tío Poroto se encontraba bien de salud, hasta que un joven doctor, –amigo de la familia– a instancias de su hija le dijo:
—Es hora de que se haga una revisión médica.
—¿Pa’ qué doitor?... si me siento muy bien, trabajo, como, bebo, juego domino y ¡duermo muy bien!
—Porque la medicina ahora es preventiva y debemos cuidarlo ahora, cuando todavía se siente bien.
A regañadientes el tío Poroto fue a consultar al médico, que inmediatamente le mandó a hacer exámenes y análisis de todo. A la semana, el doctor le dijo que estaba bastante bien, pero que había algunos valores en los estudios que había que mejorar. Entonces le recetó pastillas para el colesterol, otras para el corazón y la hipertensión, otras más para prevenir la diabetes, no podían faltar las vitaminas para aumentar las defensas y las grageas para la presión, más otras para la alergia.
Como los medicamentos eran muchos y había que proteger el estómago, le recetó Omeprazol y un diurético para los edemas. El tío Poroto fue a la farmacia y gastó casi todos los ingresos de su jubilación. A la semana estaba confundido, no sabía que pastillas eran para cual y a qué hora debían tomarse.
Volvió al médico, el sabio heredero de Hipócrates, luego de auscultarlo, lo notó tenso y contracturado, por lo que a su larga lista de medicamentos, agregó pastillas para relajar y para dormir.
El tío Poroto, en lugar de mejorar, cada día estaba peor. Tenía todos los medicamentos en la mesa y casi no salía de su casa, porque no pasaba momento del día en que no tuviera que tomar una pastilla.
Debido a un frente frío, el tío Poroto se resfrió, el médico nuevamente le recetó una buena dosis de efedrina y como le dio taquicardia, le agregó atenolol y un antibiótico cada 12 horas por 10 días. Como su sistema inmunológico disminuyo, le salieron hongos y herpes y le indica Fluconol con Zovirax.
Como si lo anterior fuese poco, el tío leyó las contraindicaciones y los efectos colaterales. Lo que leía era terrible, podía tener arritmias ventriculares, sangrado anormal, náuseas, hipertensión, insuficiencia renal, parálisis, cólicos abdominales, alteraciones del estado mental.
Asustado, llamó al médico, quien al oírlo le dijo que no tenía que hacer caso de esas cosas, que los laboratorios las ponían nomás por poner. —¡Usted tranquilo! –mientras le hacía una nueva receta con un antidepresivo de 100 mg. y como del miedo le dolía el cuerpo, le receto diclofenaco.
Cada que el tío Poroto cobraba la jubilación, iba a la farmacia donde ya lo habían nombrado cliente VIP. Esto lo hacía sentirse muy mal, razón por la cual el médico le llenaba de nuevos medicamentos. Llegó un momento en que al pobre tío Poroto, las horas del día no le alcanzaban para tomar todas las pastillas, por lo cual ya no dormía, pese a las cápsulas para el insomnio que le habían recetado.
Tan mal se puso que un día, haciéndole caso a las contraindicaciones de los medicamentos, se murió. Al entierro fueron todos, pero el que más lloraba era el farmacéutico. Su esposa, ufana afirmaba:
—Menos mal que lo mande al médico a tiempo, porque si no, seguro que se me hubiese muerto antes”1
1.- maiquiflores.over-blog.es/article-cuentos-de-salud-publica-mi-tio-por... filosofo2006@prodigy.net.mx/Facebook: filosofoguemez/Twitter: @filosofoguemez

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