lunes, 11 de febrero de 2013


 

EL FILÓSOFO DE GÜÉMEZ

…NI AUNQUE LO FAJEN DE CHICO

Por Ramón Durón Ruiz

M

e he encontrado con muchos filósofos y académicos, que inteligentemente se preguntan si hay vida después de la muerte. Este viejo campesino se pregunta a sí mismo, si hay vida en la vida; porque muchas veces por vivir en el estrés y en la prisa, nos olvidamos de gozar la fiesta de la vida.

Para los abuelos de los pueblos, el secreto de la vida radica en ser feliz y en vivir segundo a segundo tan plena como intensamente, la alegría por estar vivo.

Ser agradecido es un camino para vivir la trascendencia y también la abundancia. Agradecer la salud es el camino de tu armonía, pero agradecer la enfermedad es una oportunidad para reconciliar nuestra mente, con el cuerpo y el alma, es una manera de ir al camino a nuestro interior y encontrar nuestra sanidad.

Cuando vivimos con pensamientos positivos, confiando en que lo que viene es lo mejor para nosotros, principiamos a manejar nuestra mente, aprendemos a dejar a un lado el síndrome de la infelicidad, ese que nos lleva a ponerle peros a nuestros logros en cada paso del camino, a la vez que innecesariamente debilitamos nuestro sistema inmunológico.

La actitud en la vida aparentemente es una cosa pequeña, pero en el fondo es la mejor manera de atraer las grandes cosas a las que tienes derecho y procurar certidumbre a tu vida, de darle sentido a tu existencia.

Cada mañana la vida es una buena noticia, al igual que la familia, la salud, el techo, el pan nuestro de cada día; son pequeños eslabones que te ayudan a mirar hacia tu alma, que es el camino natural hacia la sanación.

Qué importante es reconocer que las emociones matan o sanan: el odio, el resentimiento, el rencor –que son parte de la emoción central del miedo–, generan una carga química que debilita tu ser interno y externo; soy un convencido de que al paciente lo conduce a la muerte “más el temor… que el tumor”.

Por el contrario la felicidad, la alegría, la paz interior y el amor traen bienestar para ti, por su alta capacidad de auto-sanación, son un saludable camino a tu interior, que alimentan el alma y te llevan amorosamente a abrazar tus sueños y también la vida.

Ambos, el miedo y el amor, te enseñan el valor de aprender a procesar adecuadamente el poder de las emociones, te conducen a enriquecer tu existencia y entrelazar adecuadamente tu armonía personal con el universo y con ello, impactar benéficamente en tu salud.

La eternidad existe, se llama amor; por amor vienes a la vida, por amor creces, te reproduces y evolucionas, el amor es el camino que cada quien escoge para ejercer su derecho a trascender.

No olvides que lo que das, regresa, la energía de amor o de odio, la carga positiva o negativa que das al universo se centuplicará cuando viene a ti. Hoy, trabaja para balancear tu existencia física, mental, espiritual y emocional.

Por una parte trabaja en bien alimentar y ejercitar tu cuerpo, es el camino para rejuvenecer tu mente y a la par dedícale tiempo a tu crecimiento espiritual, es el camino a la sanidad de dolores emocionales.

Qué importante es que sepas que los pensamientos negativos no sólo enferman la mente, también impactan en el cuerpo, llegando hasta tu alma, eso es la enfermedad “una desarmonía, un desequilibrio, una crisis entre cuerpo, mente y alma”, por ello cada nuevo amanecer date permiso de ejercer tu derecho de ver la vida a través de la óptica del optimismo, de la esperanza, de la fuerza del amor y del poder que genera el humor.

La vida del Filósofo transcurre en dos ejes:

1. Compartir mi buena fortuna de gozar del sentido del amor y del humor, y

2. Simplificar la vida con palabras tan coloquiales, como sencillas.

Diariamente aprendo del pueblo, que de manera sencilla dice:

El que nace barrigón…ni aunque lo fajen de chico”

Lo que para un purista del lenguaje, con palabras doctas sería:

El que embriológicamente es traído al mundo con el diámetro antero posterior de la cavidad abdominal aumentado, no logrará reducir su contenido visceral, por más intentos forzados extrínsecos de reforzar dicha pared en su infancia.”

filosofo2006@prodigy.net.mx/Facebook: filosofoguemez/Twitter: @filosofoguemez

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