EL
FILÓSOFO DE GÚEMEZ
PORQUE
SI LE PIENSAS MUCHO TE RAJAS
Por Ramón
Durón Ruiz
|
E
|
l próximo día 22 contraerá matrimonio una
pareja de enamorados, a quienes bendigo con amor porque guardo en alta estima:
Nora Marianela García Rodríguez y Luis Enrique Arreola Vidal, hijos de mis
amigos Pedro Alfonso García Hernández y Nora Rodríguez Garza y de Luis Enrique
Arreola Loperena† y Ana Vidal Vda. de Loperena.
Como la vida, llena de generosidad, me ha traído hasta
Xalapa –la preciosa Atenas veracruzana–, con estas líneas les envío un mensaje
pleno de mi amor, sabiendo que el matrimonio es el estado perfecto del hombre:
“La Biblia inicia con la unión de Adán y Eva y termina con la Unión de Jesús y
nosotros.”
El matrimonio es la tarea más trascendente del hombre
y de la mujer, es el asiento de la familia, y la familia es la célula básica de
la sociedad. En el matrimonio el secreto es desaparecer –en
pareja, unidos, como un sólo ser–
la rutina… que todo lo acaba; cada noche orar el uno por el otro y
por la mañana salir a construir en su individualidad, la vida.
En nuestra cultura, el matrimonio es el
espacio vital en el que una pareja nace a una vida nueva, basada en el poder
del amor, la espiritualidad, la comunicación adecuada y los valores, en la
fuerza que genera el compromiso de darse recíprocamente sin reservas, construir
día a día la esperanza de un mundo mejor y el deseo de generar la ansiada
descendencia.
“500 parejas fueron entrevistadas acerca de
lo que más les ha ayudado a sostener su matrimonio […feliz], sus
respuestas en orden de importancia fueron: la confianza mutua 52%;
la fe y la espiritualidad 27%; una buena comunicación
18%. Y muy cerca de estos porcentajes destacaron: el compromiso, amar
a los hijos, trabajar juntos en la solución de
conflictos, la paciencia y el perdón, así como pasar
tiempo juntos.” 1
La vida, como el matrimonio, está cargada
de símbolos: el anillo es de una sola pieza, porque así es el amor, no se sabe
donde principia ni tampoco donde termina; se entrega con la mano derecha,
porque es la mano con la que en la vida se da y se coloca en la izquierda,
porque es la mano con la que se recibe, lleva inscrito el nombre de cada uno de
los novios, porque en la unidad del matrimonio, se respeta la individualidad.
“Las arras: son trece monedas de oro,
plata y alpaca que el novio entrega en manos de la novia durante la celebración
del matrimonio, simbolizan los bienes que el matrimonio compartirá y que no
faltarán en la casa, repartidos en los doce meses del año, y una más para
compartir con los pobres.
En
el ramo de novia, la flor simboliza
la pureza. Lanzar el ramo: como las
novias son consideradas portadoras de la buena suerte y buena fortuna, las invitadas
intentan apropiarse del ramo. El velo
con el que se cubre la novia simbolizaba la pureza. El color blanco del vestido
de novia, fue impuesto por la reina Victoria de Gran Bretaña, simboliza
inocencia y castidad.
La liga: es un
símbolo erótico que marca el límite de lo prohibido antes de la consumación del
matrimonio. El arroz simboliza
fertilidad y abundancia; por lo cual, arrojarlo a los novios es un deseo de que
tengan muchos hijos y bienestar, se arrojan también pétalos de rosa, que
representan un futuro dulce y pleno. El
padre de la novia la entrega en el altar, simbolizando su bendición sobre
esa unión.
Algo nuevo:
simboliza la esperanza de la novia de comenzar una nueva vida feliz; lo viejo: su conexión con su pasado; algo prestado: significa amistad, por lo
cual tiene que ser algo de una amiga felizmente casada, y algo azul: simboliza la fidelidad.
La novia a la izquierda:
antiguamente cuando la novia era secuestrada, ante el temor de que fuesen a
rescatarla durante la ceremonia, el novio debía tener la mano derecha libre
para defenderse con su espada.
El pastel
es símbolo de comunión mutua, representa la fertilidad del trigo y la buena
suerte para la pareja. A la hora de servirlo, la buena suerte se extiende a los
invitados. Cruzar el umbral en brazos:
al ser de mala suerte que la novia tropezara o cayera al entrar a su nuevo
hogar, la solución fue que el novio la llevara en brazos.
Luna de miel:
es una costumbre de los teutones, que solamente celebraban bodas durante la
luna llena. Los novios debían beber licor de miel durante los 30 días que
seguían a la boda. Hoy, la luna de miel significa el período posterior a la
boda, y el inicio de su nueva vida juntos.
Atar latas al auto
de los recién casados: la creencia es que el ruido de las latas aleja los malos
espíritus. La diadema: es una
tradición antigua que considera a la novia “reina por un día.”2
El viejo Filósofo dice:
El matrimonio es como un baño de agua fría, en tiempo
de frío:
¡Métete de un fregazo…porque si le piensas mucho te
rajas!
1CARA, Marriage
in the Catholic Church: A Survey of U.S. Catholics, 2007, p. 90) 2Fuente:
Los signos del matrimonio: http://artesaniasagustina.multiply.com/
No hay comentarios:
Publicar un comentario