EL FILÓSOFO DE GÜÉMEZ
Y TENER TODO EL ‘INCHE DÍA PARA HACERLO
Por Ramón Durón Ruiz
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ay una historia de Thomas Welch que me parece
fascinante: “Dos hombres se dedicaron un día entero a cortar leña. Uno de ellos
trabajó sin detenerse a descansar, y juntó una pila de leños bastante grande.
El otro lo hizo durante lapsos de cincuenta minutos, con otros intercalados de
diez minutos en los que descansó. Al terminar sin embargo tenía una pila de
leños mucho mayor. ¿Cómo pudiste cortar tanta leña? –le preguntó el hombre que trabajo sin descanso. — Mientras descansaba, afilaba el hacha.”1
La lección es formidable, cuando entiendes que el
descanso es celestial, está lleno de magia y forma parte de las vertientes que
el universo tiene para llenar tu vida de energía, te das el permiso de reposar,
de aprovechar las vacaciones para cargar tus pilas.
El secreto es muy sencillo HOY goza de tu trabajo,
para que disfrutes la plenitud de tu descanso, ¡ah! y date permiso de encontrar
descanso en el pedazo de cielo que DIOS te dio: tu hogar, también en el refugio
íntimo de tu alma. El poeta español Mariano
Aguiló afirmó: “No puede haber descanso placentero sin previa fatiga, del mismo modo
que no hay placer en la comida si no se tiene apetito.”
Tu descanso y tu sueño son una poderosa fuente de
energía vital, HOY: DATE PERMISO DE trabajar laboralmente y a la par, trabaja en la paz que te lleve al
encuentro con tu maestro interior, en la armonía que te ayude a edificar tu
grandeza, vive una vida “sin prisas pero sin pausas”, dale a cada cosa su
tiempo y su espacio.
El descanso y el
sueño te ayudan a restablecer el equilibrio físico y emocional, son esenciales
para tu vida, te proporcionan paz y tranquilidad. Aprende a aprovechar cada
minuto del día, reconociendo que tu sueño y el descanso forman parte de un
mundo holístico en donde todo forma parte de todo.
Hoy darte
permiso de saber que dormir y descansar es tan indispensables para el trinomio
de tu vida: mente-cuerpo-alma, como
tus actitudes, tu visión positiva de futuro, tus emociones, tus pensamientos,
tu respiración o tu alimentación. En conjunto te ayudan al manejo adecuado del
estrés, a fortalecer tu energía vital, sosteniendo una excepcional calidad de
vida y a “tener la sabia virtud de conocer el tiempo”.
En el día a día
la regla del 3/8 es básica en tu vida, divides tu día en 3 partes: 8 horas para
dedicarte de lleno a trabajar, aunque si tienes la magia de gozar tu trabajo,
este se convierte en placer; 8 horas para comer, hacer ejercicio y otras
tareas, y 8 horas para descansar.
Concentrar tu
energía en cada porción del día te lleva a apaciguar la prisa, a dejar de andar
a la carrera, a priorizar tú vida; por increíble que parezca el estrés rompe
con tu equilibrio, más pronto que tarde se verá afectado el racimo de sistemas
que armonizan tu cuerpo: el endocrino, inmunológico, tegumentario, nervioso
central, muscular, esquelético, articular, cardiovascular y el linfático.
El tiempo es un
presente que el PADRE ha puesto
en tus manos, para crear y descansar. Descansar, además de que cura las heridas
del alma, fortalece tu capacidad intelectual y coordinación físico-motor, evita
el cansancio crónico, ayuda a la
regeneración celular, estabiliza tu peso, ayuda en el control de la hipertensión
y la diabetes, es un masaje para tu corazón, elimina la irritabilidad y el mal
humor.
Descansar es fundamental para
vivir saludable-mente, porque el
organismo recupera energía, trae consigo un sano equilibrio hormonal; no
descansar o no dormir el tiempo justo o con mala calidad, genera cansancio,
agotamiento crónico, trastornos en el sueño, disminución en la calidad y
calidez familiar, laboral y social, por una sencilla razón: se rompe el
equilibrio. Los abuelos sabiamente acostumbraban la siesta, “Echarse un
coyotito” de no más de 20 minutos, es hacer un “in paz” a tu día, para abonar
un reparador descanso nocturno.
El adecuado
descanso físico-mental llena de
vitalidad y energía tu vida, en ello los hábitos y tu estado de ánimo juegan un
papel importante. Anota los problemas en un cuaderno –Digo los problemas, ¡No
tus problemas!, porque no son tuyos, son de la vida; permite que el PADRE los
acomode en su justo lugar en el rompecabezas de la vida– y déjalos fuera de tu
recamara; cena ligero; al bañarte antes de acostarte imagina como el agua se
lleva cualquier problema que en este instante te incomode; ora agradeciendo a
DIOS la bendiciones que te ha obsequiado en el día; respira profundo
permitiendo que se oxigene tu diafragma y disponte a descansar, entrando en un
sueño tan profundo como reparador.
DATE
PERMISO DE dormir
en un ambiente favorable, cuida que tu postura sea la adecuada, usa ropa
cómoda, descansar bien y dormir satisfactoriamente es sinónimo de buena salud. El viejo Filósofo
desea que “No duermas para descansar, duerme para soñar. Porque estamos hechos
de la misma materia que los sueños y los sueños están para cumplirse.”
Parafraseando a Robert
Orben el Filósofo afirma: “Las vacaciones consisten en no tener nada que
hacer… y tener todo el ‘inche día para hacerlo”
1http://spiralmazes.galeon.com/tex_descanso.htm www.filosofoguemez.mx
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