jueves, 10 de abril de 2014

LUIS ARMANDO VARGAS TORRES- EL INQUISIDOR,

Los jóvenes y   la política                                                          Luis Armando Vargas Torres
Vivimos tiempos de cambio, una oportunidad de renovarnos como nación, a lo largo de la historia la humanidad se formó  a través de la unión de esfuerzos de sus pobladores para poder sobrevivir de los depredadores de aquellos tiempos de prehistoria.

Siempre han existido dirigentes que orientan a la comunidad, planeando estrategias para mejoramiento de sus entornos, protegiendo a sus moradores de los embates tanto de la naturaleza como de grupos hostiles a su modo de vida.

Así nace la política, como una forma de organización para cuidar la propiedad, modo de producción y crear formas de organización con un proyecto definido, de ahí que se dan modos de producción distintos, el feudal, capitalista, socialista y comunista.

México se encuentra inmerso en el capitalismo neoliberal a ultranza, la sociedad ha sufrido cambios drásticos dentro de la globalización de su economía, que le causaron daños no previstos en su forma de vida, generando una escalada de violencia.

Se perdieron valores éticos y morales, la familia sufrió desintegración a raíz de que se obligó a la mujer a laborar para ayudar en la economía familiar dado los bajos salarios, la perdida de oportunidad laboral para nuestra juventud.

 El ataque de la publicidad consumista, la oferta de drogas, embarazo adolescente, desamor y el privilegio de los medios de comunicación a una falsa calidad de vida sustentada en el dinero fácil, favoreciendo el materialismo sobre la espiritualidad.

Considerando que los jóvenes conforman más del 50% de la población, que por antonomasia son contrarios a toda forma de gobierno, por su propia naturaleza rebelde e innovadora o en el otro extremo apolíticos.
Para los estudiosos ha quedado demostrada la indiferencia, el desinterés del joven hacia la participación política, no así a la participación social. La 2ª encuesta nacional de la juventud del año 2005 registró que el 22.3% de los jóvenes manifestaron nulo interés por la política y las elecciones.

El 38% dijeron no estar interesados en noticias sobre política, razones argumentadas; “Los políticos no son honestos” no creen en el gobierno porque  son un grupo poblacional  al que sólo se le es reconocido  en vísperas de elecciones.

Para la toma de decisiones y criterios se les torna difícil de diferenciar; la publicidad política, de la mercadotecnia televisiva o adoptan  las oposición sistemática perse.  
  
Han dado por asumir  como información política a todos los productos comunicativos que distribuyen alguna idea o imagen política; el joven ciudadano ya no elige una forma de gobierno, compra un producto: la imagen creada de un  candidato. 

Este es el panorama que se le describe al joven y refleja su miedo a no interpretar la realidad y ser engañado, percibiendo la comunicación como una forma de publicidad en lugar de información política necesaria.

Al no tener acceso a  información  objetiva y creíble, puesto que no se  muestran  formas de acceso diferentes a los medios o los partidos políticos Los jóvenes tienden a abstenerse de participar en política y no sólo en épocas de elecciones.

Considerando que la mayoría de la “información política”  es difundida  como una mercancía, orientada para convencer a los jóvenes de  votar por alguno de los  productos en forma de candidatos. El ciudadano es visto como cliente. 

 En este  proceso de  convencimiento o venta es en el que el voto adquiere  un valor mercantil, por el cual solo en épocas de elecciones es cuando los jóvenes son tomados en cuenta, después de que el joven ejerce su voto, deja de merecer importancia.  

 El resultado de lo anterior ha sido la  apatía, al ser víctima de todo este juego mercantil que el Estado ha generado.  Es cuando surge la importancia para el  joven de estar informado.

Los universitarios son los menos susceptibles a esa “libertad manipulada”,  de la que se ha hablado en párrafos anteriores, que  es  ejercida por el  mercado, pues  simplemente  se suele  informar  por medio y fuentes  más confiables, literatura, cátedra, internet, foros políticos, documentales etc. Por decir algo.

Su desarrollo intelectual les permite discernir entre una publicidad o propaganda y la información que realmente describe una propuesta de desarrollo para el país, sin embargo la formación universitaria  por lo general adolece de materias humanísticas, éticas y de salud, que permitan formar ciudadanos integrales con el espíritu de servicio ciudadano.

Ese nicho es el que los diferentes partidos han dejado, no saben cómo abordarlo, Luis Echeverría quiso hacerlo saliendo apedreado de la UNAM, es una asignatura pendiente, Hitler lo logró con sus juventudes Hitlerianas, habrá un hombre capaz de lograrlo en México, ese se llevará la cereza del pastel, se los dejo de tarea.


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