Iniciará
UAT exploración en ecosistemas del Golfo de México
*
En magno proyecto para conocer implicaciones ambientales de la extracción de
hidrocarburos.
Por: Staff El Cuerudo de Tamaulipas/ Ing. Sergio Coronado.
Con la infraestructura del buque oceanográfico y un grupo de especialistas en ingeniería y manejo de zonas costeras, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) participa en un proyecto para generar y construir una base del conocimiento y comportamiento de los ecosistemas del Golfo de México, en relación con la extracción y operación de hidrocarburos.
El proyecto, forma parte de un consorcio de universidades e
instituciones que encabeza el Centro de Investigación de Ensenada, Baja
California (CICESE), que fue aprobado por el fondo de energía
del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y Petróleos Mexicanos
(Pemex).
La colaboración de la UAT se lleva a cabo dentro del
fortalecimiento a la infraestructura y servicios especializados que impulsa el
Rector Enrique Etienne Pérez del Río para contribuir con el desarrollo
estratégico del país, en una labor que se llevará a través del Centro de
Investigación y Desarrollo en Ingeniería Portuaria (Cidiport) de la Secretaría
Técnica de la UAT, donde se participará en las diferentes etapas que se han
planeado para realizarse durante cinco años.
En su primera etapa, que inicia este mes de septiembre, los
especialistas de la UAT estarán con otros investigadores de instituciones como
la UNAM y el CICESE, en lo que se ha denominado Crucero Metagenómica (campo de
estudio de la microbiología), que comprenderá 18 puntos localizados en el Golfo
de México.
Uno de los objetivos es investigar las posibles
implicaciones de la exploración de hidrocarburos en aguas profundas del Golfo
de México, y dar así estrategias para que Pemex pueda actuar ante contingencias.
Particularmente, se tomarán muestras de agua y sedimento a
distintas profundidades en la llamada Zona de Perdido, que está al norte del
estado de Tamaulipas en frontera con Estados Unidos en zona marina, y en la
Sonda de Campeche, donde se busca identificar bacterias que podrían estar
involucradas con la degradación de hidrocarburos.
Posteriormente y en base a los estudios químicos y
biológicos, se pretende reproducir esas bacterias en laboratorio y desarrollar
sus capacidades para que puedan ser añadidas al ambiente en el caso de darse
una contingencia, y así poder ayudar naturalmente al sistema a que degrade este
hidrocarburo.
El buque cuenta con tecnología de punta y equipo para la
obtención de muestras de suelo y agua a más de 4 mil metros de profundidad,
tales como: Radar Doppler (Medidor acústico de corrientes y sus direcciones),
sensores de temperatura y conductividad que determinan calidad de agua,
temperatura, salinidad, velocidad de corrientes, entre otros aspectos.
En el megaproyecto participarán alrededor de 120
investigadores de instituciones como la UAT; el Instituto de Ciencias de la
Atmosfera y el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM; el
Cinvestav-Mérida; y la Universidad Autónoma de Baja California.
En esta primera etapa, en el Buque estarán 18 científicos y
17 tripulantes. Por parte de la UAT, participan especialistas en el área de
ingeniería y manejo de zonas costeras que operan el sistema de control, el monitoreo
de los equipos que se utilizarán y el proceso de gran parte de la información
que generen las muestras, complementario a los trabajos químicos y biológicos.
Además aportará la infraestructura del buque para el trabajo de los grupos de
investigación, así como parte de la modelación de hidrodinámica que es uno de
los insumos que se requieren.
La importancia de este trabajo, se fundamenta en tener una
línea base del comportamiento físico, químico, biológico y geológico del Golfo
de México, que reúna información para la comunidad científica y sirva de apoyo
en la toma de decisiones en el sector energético del país.
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