El oscurantismo y la escasa inversión educativa
Tintero
Por Francisco Pucheta
González
El Estado mexicano no le invierte a la educación, con el consiguiente
rezago que existe entre la población activa escolar y que da pauta para que el
país ocupe los últimos lugares a escala mundial.
El candidato a la presidencia municipal del Partido Acción Nacional,
Enrique Rivas Cuéllar, en una entrevista con el columnista, reconoció que es
preocupante el atraso de la educación en Tamaulipas y que trabajará
intensamente en caso de que el voto popular lo favorezca con el triunfo, para
impulsar la enseñanza básica, media y superior hasta lograr una excelencia
entre los estudiantes de todos los niveles.
Vaya que es un gran tema la educación, por ser donde se nutren los
futuros hombres del mañana, reconoció.
Tiene toda la razón Rivas Cuéllar
pues el oscurantismo ha sido utilizado como arma de control político para
evitar que las masas se capaciten y prosperen intelectualmente.
Por eso el gobierno mexicano no le invierte a la educación y como decía
un padre de familia ´´es que esto no le
deja nada´´. La expresión a secas trata de desentrañar las causas por las
cuales el país cayó en los últimos lugares del ranking mundial de la enseñanza
y el conocimiento universal.
Ni como rebatirle a Rivas y al paterfamilia, que hablan con conocimiento
de causa de un problema toral que nos incumbe a todos.
Sin embargo, todos tenemos la libertad de manifestar nuestras dudas y desconfianzas acerca de la
calidad de la enseñanza que reciben los niños y jóvenes en el sistema escolar
mexicano.
El rezago es evidente nadie lo
discute e intervienen varios factores, pero el principal – sin temor a dudas –
es el hecho de haberla politizado.
Por obra y gracia de los gobiernos que durante los últimos 50 años han
usado la educación como plataforma para amarrar sus conflictos de interés, se
perdió la mística de la enseñanza que en su momento llegó a ostentar los primeros
lugares del mundo en esa materia.
Fueron años de gracia, de riqueza y sabiduría los que elevaron el nivel
educativo que amamantamos en las escuelas públicas del país.
La educación privada estaba ligada a los intereses del clero y era
excelente y rigurosa pero la oficial no le pedía nada. De tal forma que los
escolapios ejercían un dominio pleno de sus destrezas cognoscitivas desde cualquier
ángulo que lo cuestionaran los especialistas en la materia.
Sobre esto nos viene nuevamente a la memoria el recuerdo de don Patricio
Redondo, célebre pedagogo español e inventor de la técnica Freinet avecindado
en San Andrés Tuxtla, Veracruz quien aportó los más avanzados métodos para
pulir y formar brillantes estudiantes desde el inicio escolar.
´´El niño aprende haciendo…´´, era la observación de este genial
educador que esgrimía la tesis de que al educando había que soltarlo para que
solo y con su imaginación se fuera forjando apoyándose en las tijeras, el papel
y el lápiz.
(Para el acervo de nuestros lectores Patricio Redondo emigró de España a
México en la década de 1930, para darle la espalda a la dictadura franquista)
Así se hicieron y así crecieron
aquellos infantes que adquirieron desde temprana edad la base sustantiva para
ser mejores en todo.
Sin embargo esa esencia se perdió con el devenir del tiempo y la politización
ganó terreno en donde nunca debió meterse: la educación.
Los gobiernos debieron impulsarla para bien, no para viciarla o sacar
tajada política de ella.
______COMENTARIOS AL
HILO______
**Aumenta la
actividad política**
Ya lo habíamos previsto, la actividad política subió de tono y desde
ayer arreció el trabajo, al parejo con las campañas negras que se perciben en
el ambiente, de todos colores y sabores.
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