Truman Caputo, el rey de los velorios
_____Tintero_____
Por Francisco
Pucheta González
A los 88 años, en un punto del sureste mexicano, falleció Truman Caputo,
´´el vividor de los muertos´´ quien montó el negocio de su vida a costa de los
obituarios que se publicaban en los periódicos o se anunciaban por las
estaciones de radio, anunciando el fallecimiento de personas.
Era común verlo en los velorios en compañía del Indio Cacama,
extraordinario guitarrista, diestro en el manejo del requinto, que no escaló el
estrellato de la farándula por su marcado apego a la borrachera. Igual doña
Chana, una mulata de gran peso y estatura que con su voz rasposa le llegaba al
sentimiento de la audiencia, a veces cantando, bailando o fingiendo el llanto
de la plañidera que fue.
Truman cargaba una petaca repleta
de artilugios para encantar a la gente, incluyendo aromas de flores que soltaba
en el ambiente antes de mostrar sus destrezas en la demostración de los espectáculos,
para contrarrestar los ventoseados de los tragones y los eructos o pestilencias
de los alcoholizados asistentes a donde asistía este pintoresco personaje.
Organizaba todo tipo de diversiones
según el estado de ánimo de sus fieles
espectadores a quienes arengaba antes de comenzar su trabajo.
Compartía los tragos de anís con los deudos y sus allegados y cuando percibía la alteración de su estado
de ánimo empezaba lo bueno: el juego de naipes con cruza de apuestas de dinero,
donde nunca perdía una partida.
Mientras el Indio Cacama y doña
Chana desempeñaban su papel histriónico o de ´´gancho´´, Caputo se llenaba los bolsillos de billetes.
Huérfano de niño se hizo a la mar muy joven viajando de polizonte en un
destartalado barco de unos contrabandistas colombianos que comerciaban con
esmeraldas y otras gemas preciosas, en conexión con los zares mexicanos del oro
y la plata.
Sin embargo a los 17 descubrió su verdadera vocación de tahúr: vio en
los en los velorios de los muertitos un negocio inexplotado y por ahí se
encaminó para amasar una pequeña fortuna o cuando menos no morirse de hambre.
Entre recitaciones, trucos, anécdotas e interpretaciones del presente y
el pasado, Truman aumentaba sus ingresos.
Para no perder la costumbre toda su vida usó indumentaria de marinero.
Que Dios o el Diablo lo acojan en
su seno.
____Héctor Canales
González____
El sábado recibió su constancia de registro como candidato del PRI a la
presidencia municipal de Nuevo Laredo, Héctor Canales González, en medio de un
colorido evento repleto de integrantes de la estructura.
Los ex alcaldes le dieron mayor brillo al acto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario