La regresión de la enseñanza pública
_____Tintero______
Por Francisco Pucheta
González
28 de Junio de
2016
México, como país, ya no le apuesta a la educación pública para salvar
los escollos del atraso en que se encuentra atrapado.
Hasta antes de abrazar la doctrina neoliberal, que impone el Fondo
Monetario Internacional a las naciones que adquieren endeudamiento público, los
gobiernos se preocupaban por la enseñanza de los niños y jóvenes como soporte
de su crecimiento y bienestar social.
Se decía que el oscurantismo era el peor
enemigo de las naciones subdesarrolladas y que inclusive fue utilizado como
arma de control político por los gobiernos que pugnan por el sometimiento de
los pueblos
Es común escuchar comentarios de la gente de que ´´el gobierno mexicano no le invierte a la
educación porque ésta no le deja nada´´. La expresión a secas la recogimos de
la voz de un angustiado padre de familia que trata de desentrañar las causas
por las que el país cayó en los últimos lugares del ranking de la enseñanza y
el conocimiento universal.
Ni como rebatirle a alguien que tiene toda la libertad de manifestar sus dudas y desconfianzas acerca de la calidad
de la enseñanza que reciben sus hijos en los planteles escolares públicos.
El rezago es evidente nadie lo
discute e intervienen varios factores, pero el principal – sin duda – es el
hecho de haberla politizado.
Por obra y gracia de los gobiernos que en los últimos 50 años han usado
la educación como plataforma para amarrar componendas de toda índole, se perdió
aquella mística de la enseñanza que situó a México en los primeros planos del
mundo en la materia.
Aquellos años de gracia, de riqueza y sabiduría que caracterizaron a la
educación que amamantamos en las escuelas públicas, es cosa del pasado.
La educación privada estaba ligada a los intereses del clero y era
excelente y muy rigurosa pero la oficial no le pedía nada. De tal forma que los
escolapios ejercían un dominio pleno de sus destrezas cognoscitivas desde
cualquier ángulo que lo quisieran explorar los especialistas de la materia.
Quién no recuerda a Patricio Redondo, célebre pedagogo español e
inventor de la técnica Freinet avecindado en San Andrés Tuxtla, Veracruz quien
aportó los más avanzados métodos para pulir y formar brillantes estudiantes
desde su inicio escolar.
´´El niño aprende haciendo…´´, era la observación de este genial
educador que esgrimía la tesis de que al educando había que soltarlo para que
solo y con su imaginación se fuera forjando apoyándose en las tijeras, el papel
y el lápiz.
(Para el acervo de nuestros lectores Patricio Redondo emigró de España a
México en la década de 1930, para darle la espalda a la dictadura franquista)
Así se hicieron y así crecieron
aquellos infantes que adquirieron desde temprana edad la base sustantiva para
ser diestros en todo.
Sin embargo esa esencia se perdió con el devenir de los años y la politización
ganó terreno en donde nunca debió
Meterse: la educación. Los gobiernos debieron impulsarla para bien, no
para viciarla o sacar tajada política de ella.
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