El robo en despoblado de las escuelas de tiempo completo
_____Tintero_____
Por Francisco Pucheta
González
6 de Julio de
2016
Un robo descarado es lo que literalmente ocurre en las escuelas de tiempo completo, en
donde los directores disponen libremente para su provecho personal, las
transferencias de recursos públicos que el gobierno federal asigna a la
alimentación de los alumnos.
Continuando con la investigación y luego de un recorrido por algunos
planteles educativos de la ciudad, la mayoría de los padres coincide en que sus
hijos no acuden a los comederos porque prefieren el lonche que les preparan en
sus casas las mamás o familiares cercanos.
Sin embargo, hay padres que se oponen al agandalle de los directivos y
cuando se lo proponen se pueden dar lujos como organizar una carne asada dentro
del menú para los chicos´´porque hay suficientes recursos para hacerlo´´.
Ejemplifican con la escuela Eva Sámano que en vísperas finalizar el año lectivo
2015-2016, se quedará con un remanente de 60 mil pesos en la cuenta bancaria
del director Oscar Benigno Mendoza García.
Bajo ese procedimiento de aportar recursos sin comprobar el destino que
le dan, podría asegurarse que el gobierno manda al lobo a cuidar a las ovejas,
comentan.
Porque así como hay escuelas que no pasan de un menú pobre compuesto de
sopas y arroz, hay otras en el poniente donde el ´´plato fuerte´´ de tacos de
huevo con chorizo no cambia y es fama pública que el alumnado los rechaza. También registran casos de directores que a
pesar estar jubilados, siguen recibiendo en sus cuentas bancarias las
transferencias de recursos provenientes de la federación y son los más
renuentes a soltar el dinero que es exclusivo para el régimen alimentario del
menor.
En otros casos usan el dinero
para invitar a cenar a los maestros y lo más descabellado: se ha hecho
costumbre que el personal docente utilice también los comederos para la ingesta
de alimentos cuando es bien sabido que son de uso exclusivo para los menores, no para que los
maestros coman ahí.
´´El comedero es para los niños no para los maestros´´ insiste una madre
de familia que asegura no ser bien vista por la docencia por el hecho de impedir
que ocupen los espacios de los escolapios.
Otro típico robo de las transferencias gubernamentales es el cometido
por José Aguinaldo Ruiz, director de la Escuela Mariano Azuela que dispuso de
una partida de más de 60 mil pesos y se
la pasó ofreciendo el menú más barato a base de papa y sopa de pastas.
En cambio con el dinero disponible en sus cuentas personales se dan el
lujo de financiar compras de equipo de aire acondicionado o material de
limpieza y mandado para sus casas, rubros que no tienen ninguna relación con los
comederos de las escuelas de tiempo completo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario