LIBRE ALBEDRÍO LA FRONTERA
Así que el hombre por su libre
albedrío quiso ser como Dios y comió el fruto que Dios lo había
prohibido. A consecuencia de eso, el pecado pasó a todos los hombres (Romanos
3:23) y por el pecado vino la muerte (Romanos 5:12; 6:23).
Según enseñanzas esotéricas se afirma
que el libre albedrío, nos los dio el creador para que pudiésemos distinguir
entre el bien y el mal, haciéndonos responsables de nuestras acciones. Asimismo
que es una bendición que no tienen ni los ángeles y arcángeles. Por ello somos
bendecidos.
Tan dueños somos de nuestro destino que
ni Dios Padre, Ni Dios Hijo, ni Dios Espíritu Santo intervienen en nuestras
decisiones, siendo un pecado no negociable con la justicia divina el infringir
el libre albedrío de las personas.
Se infringe cuando se obliga a hacer
algo en contra de la voluntad a un ser humano, a vivir en condiciones que no
acepta, a padecer hambruna, a carecer de un medio de sustento, a explotarle, al
violar sus derechos humanos, su cuerpo, privarle de la libertad, censurarle y a
quitarle la vida.
Esta es una condición que en México se
convirtió en deporte, se hizo norma, se rompió el derecho a elegir el camino,
se impuso a través del terror, el miedo, la amenaza, el problema es que parte
desde las instituciones dañadas hasta la médula.
Se maneja de manera vertical desde el
momento en que los mexicanos no somos dueños de nuestro destino, obligados por
el imperio a conducir una política de desarrollo desfavorable para nuestro país
y favorable a sus intereses.
Imponiéndonos la peor ralea de la
política en las cúpulas gobernantes, hombrecillos sin ética, sin principios más
los que marca su dios; el dinero. Desgraciadamente México no ha podido adoptar
una política nacionalista de desarrollo económico, a través de préstamos nos
obligan a acatar políticas económicas contrarias.
No se ha preguntado usted querido(a)
lector(a) el porqué del endeudamiento sexenal de Peña Nieto, sin haber necesidad. Prestamos que se adquirieron
con la falacia del desarrollo entregado a Nafinsa e intermediarias financieras,
los que no se vieron reflejados en inversión productiva.
La respuesta es que había que obligarnos
ante mecanismos internacionales a llevar a cabo sus políticas de privatización,
la entrada de capitales internacionales y fortalecer nuestra dependencia como
nación. Esas condiciones las establecen esos créditos exonerando de culpa a
este gobierno. Fácil.
Nuestro libre albedrío como nación
entregado en bandeja de plata, 20 años más, convenio como el celebrado por
Ernesto Zedillo con el error de diciembre, donde hipotecó nuestra nación con el
crédito de salvamento de 40,000 millones de dólares entregado por Bill Clinton
para salvar los inversionistas.
Hipotecando a nuestro petróleo como
garantía, de pago con condiciones leoninas, entre ellas el de venderle el
crudo, no realizar refinerías y no invertirle a PEMEX.
Todo avalado por gobernantes cómplices
responsables del sufrimiento de estas generaciones sumidas en el abandono,
miseria moral, económica, como contraparte una casta de ricos especuladores sin
principio alguno.
La voz del pueblo es la voz de Dios, el
Noreste inició el cambio con Nuevo León, le siguió Tamaulipas, Veracruz
¿seguirá Coahuila? Los norteños como en la revolución cambiaremos el destino de
nuestra amada patria restituyéndole su libre albedrío.
En México nuestra herencia maldita es
regenerarnos cada 100 años, 1810, 1910, 2010, la revolución fue 1910/1917,
llevamos guerra abierta desde 2010, será el 2017 el factor de cambio con la
caída del Estado de México y la CDM. Tal parece que ese será el principio del
cambio.

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