sábado, 25 de febrero de 2017

Desde Nuevo Laredo: La Columna Política de Carlos Domínguez,


Desde Nuevo Laredo:
La Columna Política de Carlos Domínguez
 
ENLOQUECE EL PRESIDENTE DE LA CANACO EN NUEVO LAREDO; COMERCIANTES AMBULANTES SERÁN AFILIADOS
 
JEFE DE LOS SERVICIOS MÉDICOS DEL AYUNTAMIENTO NEOLAREDENSE CONVIERTE EN MANICOMIO LA DEPENDENCIA
 
EX FUNCIONARI0S ENLOQUECIDOS POR LA CORRUPCIÓN CLAMAN EL RETORNO DE CARLOS CANTÚ AL GOBIERNO MUNICIPAL DE NUEVO LAREDO
 
Los remanentes de la demencial corrupción ejecutada por Carlos Cantú Villarreal al interior del gobierno municipal de Nuevo Laredo, han infectado las áreas en donde el ex alcalde metió las manos para favorecer sus maniobras.
 
Uno de los organismos ajenos al Ayuntamiento pero manipulado directamente por Carlos Cantú, es la Cámara de Comercio, cuyo actual presidente, Jaime Mireles, fue impuesto por Carlos Cantú valiéndose de acciones que ahuyentaron a sus mejores socios.
 
Agobiado por la soledad y convertida la CANACO en un olvidado membrete, Jaime Mireles está convocando a los vendedores ambulantes para que se afilien al organismo, ignorante de que tal hecho es una aberración contraria a lo que señala el reglamento de Cámara.
 
Quienes anteriormente fueron el sostén de la CANACO en esta ciudad, son ahora los integrantes de la Unión de Comerciantes del Centro Histórico, la única asociación civil con fuerza real del comercio organizado en Nuevo Laredo.
 
El llamado a los comerciantes ambulantes anunciado por Jorge Mireles, tiene como objetivo obtener los votos necesarios para reelegirse antes que termine marzo.
 
Jorge Mireles fue impuesto a principios del año pasado por Carlos Cantú, a través del ahora regidor Fernando Torres Villarreal, quien es completamente repudiado por el comercio organizado en esta frontera.
 
Tamaña imposición lograda con toda clase de trampas, derivó en una demencial conducta del presidente impuesto, quien se ha quedado solo, aumentando su locura hasta los límites de llamar a los vendedores ambulantes para que formen parte de la CANACO, con el objetivo de reelegirse por un año más.
 
JEFE DE LOS SERVICIOS MÉDICOS DEL AYUNTAMIENTO NEOLAREDENSE CONVIERTE EN MANICOMIO LA DEPENDENCIA
Hablando de locura en el medio político, otro ejemplo tiene relación con el IMSS, en donde se permite que un médico especialista, en este caso un neurólogo de nombre Martín Mireles Garza, haya obtenido un convenio con la institución para continuar cobrando su sueldo sin trabajar, con el que paga a un médico internista que lo sustituye.
 
Con el mismo horario que laboraba en el IMSS, Martín Mireles se desempeña como jefe de la Unidad de Servicios Médicos del Ayuntamiento de Nuevo Laredo, cuya dependencia, dicen algunos trabajadores, ha convertido en un auténtico manicomio.
 
El caso es que la calidad de los servicios en la dependencia municipal en manos del citado neurólogo, se ha derrumbado y hasta los encuestadores fueron suspendidos, manteniendo una serie de acoso laboral contra todo aquel que sea sospechoso de cualquier cosa.
 
Según acertados médicos neolaredenses que conocen el comportamiento del doctor Martín Mireles, los neurólogos normalmente tienden de manera paulatina hacia la locura, situación que ha hecho de los Servicios Municipales un manicomio.
 
EX FUNCIONARI0S ENLOQUECIDOS POR LA CORRUPCIÓN CLAMAN EL RETORNO DE CARLOS CANTÚ AL GOBIERNO MUNICIPAL DE NUEVO LAREDO
Pero aunque haya quienes no lo creen, la locura que se observa en algunas dependencias y personas relacionadas con el Ayuntamiento de Nuevo Laredo, tiene su origen en el gobierno municipal encabezado por Carlos Cantú de octubre del 2013 a septiembre del 2016.
 
En ese periodo, la corrupción rebasó todos los límites de la cordura contenida en más de siete décadas. El robo al erario público se generalizó en casi todas las dependencias, y el enriquecimiento del presidente municipal en turno resultó tan ostentoso como evidente.
 
Fue de tal magnitud la esquizofrenia impregnada al gobierno municipal por Carlos Cantú, que varias de sus dependencias perdieron el control y se dedicaron a cumplir las órdenes personales de su presidente, obsesionado hasta la locura con su idea de ser gobernador de Tamaulipas.
 
Esta infección demencial motivó un desfalco que se dice supera los cinco mil millones de pesos, cifra de locura acorde con la pérdida de razón de sus protagonistas Carlos Cantú Villarreal y Jorge Osvaldo Valdez Vargas.
 
Por hoy es todo, pero mañana estaremos nuevamente en estos espacios de las redes sociales, Dios mediante.
 
CDR.
Periodismo Independiente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario