Columna de Análisis libre
“Porque NO nos van a callar la boca”
En la opinión de:
Carlos Dominguez R.
Pacificar a México
Ante la situación actual: ¿Es Tarea de la Ciudadanía o de las Autoridades?
Si algo nos ha quedado claro después de los lamentables acontecimientos del día 8 de noviembre en Ciudad Mendoza, Veracruz donde le arrebataron la vida por “equivocación” a una joven estudiante de medicina de tan solo 22 años de edad de nombre Valeria Marian Cruz Medel es que en este país ya nadie está seguro. No necesitas ser un empresario exitoso y acaudalado, líder sindical, artista famoso o político prominente para estar y sentirte seguro, la violencia abarca hoy en México a todos los sectores de la sociedad sin excepción.
Casos como el de Valeria Cruz suceden casi a diario en nuestro país, madres lloran a sus hijos por todo lo largo y ancho del territorio nacional después de recibir llamadas como la que recibo la Diputada Carmen Medel, solo que a ellas no las graban las cámaras de TV y tampoco las cubren los medios informativos, muchas veces a causa de la famosa “Ley mordaza”.
Decenas de personas son asesinadas con violencia en México diariamente; y no es un número que nos haga sentir orgullosos como nación civilizada que trata de vivir en calma mientras nos encontramos en el medio de una “Guerra NO Declarada” entre bandas contrarias de la delincuencia organizada que se disputan el control de territorios y autoridades que se han visto rebasadas por no poder controlar estas disputas; según estadísticas un promedio de 80 personas pierden la vida diariamente a consecuencia de actos delictivos, muchas de estas personas no tienen absolutamente nada que ver con células delincuenciales, tal como la joven Valeria Cruz.
Vivimos en una situación grave, pueblo de México, ya nadie se salva, todos estamos en este barco mal timoneado; hoy en día todos en este país tenemos por lo menos a un familiar o conocido que ha muerto a consecuencia de la violencia producto del crimen organizado; y es en serio sin afán de instar a conductas fuera de la ley, pero estamos en el punto donde nos cuidamos las espaldas o nos dan una puñada o balazos sin saber ¿Por qué? y ¿Quién fue?, situación que desde mi punto de vista no debe ser ignorada ni tolerada ¡esto no es vida!
Por qué nadie, ni siquiera nuestras autoridades nos pueden garantizar que podemos ir con toda libertad a un gimnasio para realizar una rutina de ejercicios físicos meramente deportivas y sanas, sin que un enfermo mental te aborde y te quite la vida por “equivocación” con todo el lujo de violencia, sello distintivo de acción ejecutoria de criminales cobardes.
Con todo respeto les digo a mis apreciables amigos y lectores en general que se toman la molestia de seguir mis primeros pasos entre estas líneas: o hacemos algo como la nación civilizada que somos y que ha soportado el azote salvaje de un puñado de cobardes o no será necesario que un dictador llegue al ejecutivo para que el corazón de nuestra querida patria termine por ceder ante tantas almas destrozadas por las crueles embestidas del crimen organizado y seamos el Venezuela en que nos han querido convertir: donde no existen los derechos humanos ni oposición y prensa libre.
La historia de nuestra patria nos ha demostrado que somos un pueblo que tiene algo único en la sangre y que nos distingue de cualquier otra nación: Somos fuertes física y mentalmente, somos organizados y solidarios, somos inteligentes y capaces de auto-reformar nuestras instituciones cuando nos es necesario; por eso no deberíamos tener problema en solucionar esta situación tan nociva como los padres de nuestros abuelos alguna vez lo hicieron, con la única diferencia de que hora contamos con sus experiencias documentadas y las herramientas suficientes para tener mucho mayor éxito y no permitir que la sangre ya derramada haya regado nuestras tierras en vano tal como sucedió años después de la revolución cuando el PRIsmo-Autoritario perdió el sentido revolucionario para convertirse en un sistema opresor y explotador de un pueblo que había heredado de sus abuelos y sus padres un país mejor, más equitativo, muy próspero y con nuevas instituciones limpias bien intencionadas las cuales fueron puestas bajo el servicio y control de unas cuentas familias “oligarcas” y grupos de poder que se han repartido nuestra riqueza tal cual pastel de quince años.
Hoy todo ese mal gobierno nos ha traído hasta este punto de la historia, donde la avaricia de un grupo conformado por individuos egoístas que se sienten Virreyes y que en alianzas nocivas con delincuentes van en búsqueda de sus objetivos políticos, sin importar que el pueblo pague el precio por sus alianzas.
En resumen:
¿Qué estamos esperando para reclamar el México en paz y próspero heredado por nuestros tatarabuelos?
…… Ese México que no hemos tenido el gusto de conocer los Millenial, inclusive nuestros padres…….

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