LLERA ………. SIEMPRE ES NOTICIA
Escribe OTHON VILLARREAL GUZMAN
SOLO PARA
RICOS
Quizás la
gente de la tercera edad recuerde cuando todavía en los años setenta del siglo pasado,
hacer política no costaba mucho dinero como hoy sucede y bastaba solo con que
El Líder le echara el ojo a un ciudadano para invitarlo a representar los
intereses del grupo en la contienda electoral del año que se vivía, es más, en
los años cincuenta todavía se estilaba que el candidato solo prestara su buen
nombre y el grupo político que lo lanzaba se encargaba de correr con los gastos
de la campaña, sin importar para nada si el candidato fuera pobre o rico.
Ejemplos de lo
anterior sobran al grado que podrían llenarse muchas planas periodísticas pero
como no hay tiempo y espacio para hacerlo vamos solo a referirnos a unos
cuantos de estos casos ocurridos en el pueblo de mis mayores donde no solo fui
testigo de ellos sino que también participé de manera sobresaliente en sus
campañas. Desde el luego que el comentario lleva jiribilla y dedicatoria, por
lo tanto que se ponga el saco a quien le quede.
Pues bien
abramos el baúl de los recuerdos para traer el nombre de Mario Cesar González
Obregón, persona muy conocida y estimada en el Ombligo de Tamaulipas, fue por
dos que tres ocasiones candidato del grupo político que manejaba don Guadalupe
Arcos Acuña y por lo mismo mi compadre Alfonso Gómez Urbina le puso el mote de
La Barbacoa porque a cada rato lo tapaban y destapaban en cada contienda
electoral. Nunca ganó pero eso si a como nos divertimos.
Armando de la
Cruz Camacho, honesto y trabajador a carta cabal pero no se logró el objetivo,
pues se atravesó el poder político de don Enrique Cárdenas González y todo se
vino abajo.
Eulalio
Maldonado Martínez fue por primera vez presidente municipal en el trienio 1963
– 1965, posteriormente durante la candidatura y gobierno del Dr. Emilio
Martínez Manautou contendió por dos ocasiones más pero ya nunca logró llegar a
la esquina del poder. La intriga, el chisme y los vicios electorales
derrumbaron los buenos propósitos de la gente.
Natalio
Maldonado Castro, otro candidato más que le tocó por primera vez enfrentarse a
las intrigas políticas de la dirigencia estatal del PRI al lograr la
participación de la señora Oralia Balboa Ayala solo con el propósito de
quitarle gente y hacer perder a Natalio. Lo lograron.
Guadalupe
Carmona Rico, candidato independiente propuesto por la gente de don Paco Gómez
Villarreal, don José Alonso López y Jesús Sánchez Bueno, a quien por cierto se
le sumó a su campaña el candidato priista a diputado Luis Quintero Guzmán
pero su triunfo electoral se lo hicieron
tablas y perdió en la mesa.
Gerado Treviño
Esquivel, carismático, honesto y servicial, a quien por cierto Manuel Cavazos
Lerma y Hugo Andrés Araujo de la Torre lo ilusionaron con la victoria a cambio
de que primero tenía que trabajar a favor de ellos y después lo harían
candidato oficial del tricolor pero nunca le cumplieron y finalmente Lalo se
fue al PRD donde tuvo el triunfo electoral pero se lo arrebataron de la mano.
Muchos de sus operadores políticos fueron a parar a la cárcel.
En fin hay
otros casos muy interesantes que podríamos traer a esta tribuna pero por falta
de tiempo y espacio nos resulta dificil consignarlos, sin embargo si quiero
dejar bien establecido que en todas estas campañas, salvo dos honrosas
excepciones, el costo de las mismas fue absorbido por sus simpatizantes,
quienes de una u otra forma aportaron su óvulo para sacar adelante sus
candidaturas.
Por supuesto
eran otros tiempos cuando el PRI no
cobraba a los candidatos por tener derecho a participar en la lucha por la
presidencia municipal, pero en cambio los Delegados Generales enviados a Tamaulipas
por la dirigencia nacional eran quienes se hinchaban de dinero al ponerle
precio a las candidaturas, hacían su desmadre, se iban y dejaban un priismo
dividido y encabronado, surgiendo por primera vez las desbandadas de priistas
hacia los partidos de oposición. Fue a partir de entonces cuando el PRI comenzó
a perder gente y posiciones políticas.
Actualmente,
según observamos, participar en política o ser candidato a presidente municipal
cuesta ochenta mil pesos dentro del PRI, por lo tanto aquel que no tenga dinero
para pagar su participación en política ni sueñe en serlo.
Pero no crean que solo en el PRI pasan estas
cosas, pues ahí tienen por ejemplo al panista Héctor de la Torre Valenzuela que
ofreció diez mil pesos a los socios activos de su partido para que votaran por
él, afortunadamente perdió contra su
único adversario Gonzalo Ángeles Téllez y aunque impugnó el resultado la
directiva estatal se la rechazó, por lo tanto sin temor a equivocarme podríamos
decir que la democracia dejó de ser del pueblo, para el pueblo y por el pueblo
para convertirse en una democracia del rico, para el rico y por el rico. HASTA
MAÑANA Y BUENA SUERTE .
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