martes, 19 de marzo de 2013


LLERA ………. SIEMPRE ES NOTICIA

                                          Escribe OTHON VILLARREAL GUZMAN

  SOLO PARA RICOS

  Quizás la gente de la tercera edad recuerde cuando todavía en los años setenta del siglo pasado, hacer política no costaba mucho dinero como hoy sucede y bastaba solo con que El Líder le echara el ojo a un ciudadano para invitarlo a representar los intereses del grupo en la contienda electoral del año que se vivía, es más, en los años cincuenta todavía se estilaba que el candidato solo prestara su buen nombre y el grupo político que lo lanzaba se encargaba de correr con los gastos de la campaña, sin importar para nada si el candidato fuera pobre o rico. 

  Ejemplos de lo anterior sobran al grado que podrían llenarse muchas planas periodísticas pero como no hay tiempo y espacio para hacerlo vamos solo a referirnos a unos cuantos de estos casos ocurridos en el pueblo de mis mayores donde no solo fui testigo de ellos sino que también participé de manera sobresaliente en sus campañas. Desde el luego que el comentario lleva jiribilla y dedicatoria, por lo tanto que se ponga el saco a quien le quede.

  Pues bien abramos el baúl de los recuerdos para traer el nombre de Mario Cesar González Obregón, persona muy conocida y estimada en el Ombligo de Tamaulipas, fue por dos que tres ocasiones candidato del grupo político que manejaba don Guadalupe Arcos Acuña y por lo mismo mi compadre Alfonso Gómez Urbina le puso el mote de La Barbacoa porque a cada rato lo tapaban y destapaban en cada contienda electoral. Nunca ganó pero eso si a como nos divertimos.

  Armando de la Cruz Camacho, honesto y trabajador a carta cabal pero no se logró el objetivo, pues se atravesó el poder político de don Enrique Cárdenas González y todo se vino abajo.

  Eulalio Maldonado Martínez fue por primera vez presidente municipal en el trienio 1963 – 1965, posteriormente durante la candidatura y gobierno del Dr. Emilio Martínez Manautou contendió por dos ocasiones más pero ya nunca logró llegar a la esquina del poder. La intriga, el chisme y los vicios electorales derrumbaron los buenos propósitos de la gente.

  Natalio Maldonado Castro, otro candidato más que le tocó por primera vez enfrentarse a las intrigas políticas de la dirigencia estatal del PRI al lograr la participación de la señora Oralia Balboa Ayala solo con el propósito de quitarle gente y hacer perder a Natalio. Lo lograron.

  Guadalupe Carmona Rico, candidato independiente propuesto por la gente de don Paco Gómez Villarreal, don José Alonso López y Jesús Sánchez Bueno, a quien por cierto se le sumó a su campaña el candidato priista a diputado Luis Quintero Guzmán pero  su triunfo electoral se lo hicieron tablas y perdió en la mesa.   

  Gerado Treviño Esquivel, carismático, honesto y servicial, a quien por cierto Manuel Cavazos Lerma y Hugo Andrés Araujo de la Torre lo ilusionaron con la victoria a cambio de que primero tenía que trabajar a favor de ellos y después lo harían candidato oficial del tricolor pero nunca le cumplieron y finalmente Lalo se fue al PRD donde tuvo el triunfo electoral pero se lo arrebataron de la mano. Muchos de sus operadores políticos fueron a parar a la cárcel.

  En fin hay otros casos muy interesantes que podríamos traer a esta tribuna pero por falta de tiempo y espacio nos resulta dificil consignarlos, sin embargo si quiero dejar bien establecido que en todas estas campañas, salvo dos honrosas excepciones, el costo de las mismas fue absorbido por sus simpatizantes, quienes de una u otra forma aportaron su óvulo para sacar adelante sus candidaturas.

  Por supuesto eran otros tiempos cuando el PRI  no cobraba a los candidatos por tener derecho a participar en la lucha por la presidencia municipal, pero en cambio los Delegados Generales enviados a Tamaulipas por la dirigencia nacional eran quienes se hinchaban de dinero al ponerle precio a las candidaturas, hacían su desmadre, se iban y dejaban un priismo dividido y encabronado, surgiendo por primera vez las desbandadas de priistas hacia los partidos de oposición. Fue a partir de entonces cuando el PRI comenzó a perder gente y posiciones políticas.

  Actualmente, según observamos, participar en política o ser candidato a presidente municipal cuesta ochenta mil pesos dentro del PRI, por lo tanto aquel que no tenga dinero para pagar su participación en política ni sueñe en serlo.

  Pero no crean que solo en el PRI pasan estas cosas, pues ahí tienen por ejemplo al panista Héctor de la Torre Valenzuela que ofreció diez mil pesos a los socios activos de su partido para que votaran por él,  afortunadamente perdió contra su único adversario Gonzalo Ángeles Téllez y aunque impugnó el resultado la directiva estatal se la rechazó, por lo tanto sin temor a equivocarme podríamos decir que la democracia dejó de ser del pueblo, para el pueblo y por el pueblo para convertirse en una democracia del rico, para el rico y por el rico. HASTA MAÑANA Y BUENA SUERTE .

 

 

   

 

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