Si no puedes pagar el cuaderno o el
lápiz de tu hijo no podrá estudiar y si no tienes para pagar la luz te quedas
con velas…
Por Joel Hernández Santiago.
Que somos
2 millones de pobres más en México hasta 2014. Que las políticas sociales de
gobierno no han funcionado. Verdades de Perogrullo. Para saber esto no se
necesitan dos dedos de frente. Nada más hay que abrir bien los ojotes para ver
todos los días, por todos lados, como la pobreza que brinca como chapulines en
alfalfa. Este es un país de pobres, lo que nos hace un país pobre: Aunque con
un gobierno opulento.
Y ser
pobre en país pobre es peor que el mal de ojo, el mal fario, la bilis negra o
la tragedia sin límites. Pobre presente. Pobre futuro. Ser pobre aquí es vivir
con el “¡Jesús!” en la boca, con los dedos cruzados y con unas cuantas monedas
apretadas al puño porque ahí está lo poco que queda de vida.
Más de
cincuenta y cinco millones de mexicanos al grito de guerra están “en situación
de pobreza” como los muy cucos acostumbran disfrazar las palabras para decir:
‘Pobres’... o “jodidos” según escriturará el señor Azcárraga Milmo hace años.
Claro,
aquí hay unos más pobres que otros, según los matices que inventaron los
científicos sociales para suavizar la desgracia cotidiana; así como se dice de
los de “situación de calle”; “situación de no trabajo”; “situación de mejor
cállese porque le va a pasar lo del perro de la tía Cleta, que la primera vez
que ladró, le dieron con la cubeta…”.
Nuestro
gobierno mexicano, tanto el federal como los estatales, dicen que aquí, en este
México el asiento, se ha construido un país democrático; que se ha construido
un país fuerte en su desarrollo macroeconómico; que aquí todo está que rechina
de fortaleza y seguridad financiera; que aquí todo está bien: tan bien que ni
necesitamos gobierno porque un país feliz y contento no necesita mandamases.
[En todo
caso lo malo está en que hable el señor Agustín Carstens, gobernador del Banco
de México, para decirnos que aquí todo está bien y así saber que todo está mal
o que ya viene lo peor. Siempre que habla el hombre del ‘catarrito’ hay que
interpretar que tenemos neumonía, o peor: 16.50 el dólar aquí y ahora. Claro, ahora
no le podrán echar la culpa al desajuste económico de EUA o a la crisis
griega.]
Dice
CONEVAL que según sus estudios, de 2012 a 2014, hace siete meses, en México
aumentaron a más de 2 millones de pobres de los 53.3 que había en 2012, año del Pacto
por México.
Acaso la
mayoría proviene de una clase media mexicana cada vez más frágil aunque muchas
veces con ínfulas de ‘totalmente palacio’. Casi la mitad de los 119.5 millones
de mexicanos que somos, son miembros del ejército nacional de la pobreza y millones
de ellos son del pelotón de la mendicidad. He ahí el ‘Momento mexicano’.
Esto que
le cuesta trabajo aceptar a gobierno federal y a los estatales y sus
instituciones –de cualquier color que se les mire- lo viven y sufren y se
indignan millones de mexicanos que todavía no se entienden en eso de la
justicia social, la igualdad, el bienestar común o lo de país de
libertades…
[¿Y de
qué sirve ser libre en un país en el que si no tienes para el pasaje no te
puedes mover a ningún lado?... Si no tienes para una torta te quedas sin comer,
si no puedes pagar el cuaderno o el lápiz de tu hijo no podrá estudiar y si no
tienes para pagar la luz te quedas con velas… ¿Eso es la libertad, la
democracia y la justicia social? ¿Qué trabajen? ¿En dónde? ¿Dónde están los
millones de empleos que se prometieron en 2012?]
Naturalmente
el gobierno federal y ‘sus instituciones’ han salido al quite para decirnos que
no es tan así; la señora Rosario Robles, encargada de abatir esa pobreza desde
SEDESOL, dice que esto es así porque ha aumentado el número de mexicanos:
claro, aumentaron nada más los pobres, los ricos no nacieron.
Apenas el
lunes, el presidente Enrique Peña Nieto dijo que sí, que han fallado las
políticas sociales de su gobierno, aunque sesgando los datos por lo más bonito
también afirmó que la solución está en “las reformas estructurales” todo habrá
de solucionarse: con productividad, con trabajo, con esmero, con desarrollo. Y
que se habrá de poner atención a este problema nacional…
Si. Está
bien que se ponga atención a éste y a muchos otros problemas de justicia
social, de igualdades y desarrollo humano en un país de todos.
Hasta
hoy, el gobierno mexicano que llegó en 2012 ha sido más panista que priísta, y
en ese sentido, el agobio social ha quedado al margen de la historia.
¿Dará
tiempo para solucionar este problema de gobierno, en lo que falta del sexenio? Pues
si no quieren pagar el pato electoral, será mejor que ya, urgente, pongan manos
a la obra.
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